El Tribunal Supremo de Venezuela (TSJ) ordenó el reinicio de las operaciones productivas de la empresa de servicios Halliburton de Venezuela, S.A., a través de una medida cautelar innominada. La medida fue tomada por la Sala de Casación Social del máximo tribunal venezolano, que además designó a un veedor judicial para que se constate el cumplimiento de la decisión. La empresa Halliburton había cesado sus actividades en Venezuela en 2020 debido a las restricciones impuestas por la licencia general 8G de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). La licencia, que expiró en mayo de 2025, no habilitaba a la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) ni a ninguna otra empresa en la que la compañía venezolana tuviera participación mayoritaria a perforar, extraer, procesar, comprar, vender, transportar o enviar petróleo de origen venezolano. El TSJ consideró que el reinicio de las operaciones de Halliburton es necesario para cancelar las deudas con los extrabajadores y obtener los recursos necesarios para reactivar la economía del país. La decisión del TSJ también tiene como objetivo garantizar la seguridad jurídica, solidez, dinamismo, sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía venezolana. La Sala de Casación Social del TSJ declaró que las empresas estratégicas, como las petroleras, son activos invaluables para la reactivación de la economía en beneficio del pueblo venezolano. El TSJ también consideró que el reinicio de los proyectos energéticos es necesario para coadyuvar en la consolidación de una economía sana y equilibrada que permita garantizar fuentes de trabajo y los ingresos suficientes y dignos para el sostenimiento de los trabajadores y sus familias.
Fuente: RT Español