Un tigre de 2,5 metros de longitud mató a un hombre que se introdujo sin autorización en su área dentro del parque de vida silvestre de “Bristol Wildlife Park”, en el suroeste de Inglaterra, según informó la policía local. El incidente ocurrió la madrugada del pasado viernes, cuando el individuo, cuya identidad no ha sido revelada, logró escalar la verja que delimita el recinto y cruzó la zona de alimentación del felino. Testigos que se encontraban en la zona afirman que el tigre, sorprendido por la presencia inesperada, atacó al intruso en cuestión de segundos, causándole heridas mortales.
Las autoridades policiales y los guardias del parque actuaron de inmediato, pero el animal ya había infligido daños irreparables. El cuerpo del hombre fue trasladado al hospital de Bristol, donde fue declarado fallecido. El tigre, sin embargo, no resultó herido y fue puesto bajo custodia mientras se investigaba el suceso. El responsable del parque, Peter Collins, declaró que se revisarán los protocolos de seguridad para evitar que situaciones similares se repitan.
El parque, que alberga más de 30 especies exóticas, había sido objeto de críticas en los últimos años por la supuesta falta de medidas de contención en sus recintos. Organizaciones defensoras de los derechos animales han exigido una auditoría independiente, argumentando que la cercanía entre visitantes y animales peligrosos es inaceptable. Por su parte, la administración del parque asegura que la seguridad es una prioridad y que el acceso al área del tigre estaba estrictamente prohibido.
Expertos en comportamiento felino explican que los tigres, al ser depredadores apex, reaccionan instintivamente ante cualquier presencia que perciban como amenaza o competencia. “En un entorno controlado, el animal no suele atacar a humanos, pero la sorpresa y la intrusión pueden desencadenar una respuesta agresiva”, señaló la bióloga Dr. Laura Martínez, de la Universidad de Oxford.
El caso ha reavivado el debate nacional sobre la regulación de parques de vida silvestre y la necesidad de normas más estrictas para la interacción entre el público y animales salvajes. El Parlamento británico podría considerar la revisión de la legislación que rige estos establecimientos, particularmente en lo relativo a la señalización, vigilancia y barreras físicas.
Mientras tanto, la familia del fallecido ha solicitado una investigación exhaustiva para determinar si hubo negligencia por parte del parque. La policía ha abierto un expediente y se espera que los resultados se publiquen en las próximas semanas, lo que podría tener repercusiones legales y financieras para la entidad gestora del parque.
Fuente: Jornada