Brad Lightcap, uno de los directivos más veteranos de OpenAI, ha anunciado que deja la empresa para montar algo nuevo. Deja atrás ocho años en la empresa que ha pasado de startup no-tan-conocida a referencia mundial. Ha sido director financiero y director de operaciones (CFO y COO) además de mano derecha de Sam Altman desde los tiempos de Y Combinator.
En su mensaje interno, Lightcap alude a ‘los factores que impiden que la misión tenga éxito’, una frase que no dice nada pero al mismo tiempo dice mucho. No se ha marchado del todo aún porque va a quedarse unas semanas más para poder hacer una buena transición. No ha dado detalles todavía de su próximo proyecto.
La salida de Lightcap cierra una lista que lleva unos meses creciendo. Nueve nombres en cuatro meses, la mayoría del núcleo que Altman llevaba construyendo desde 2018. Ninguno de estos directivos se ha ido a un competidor con un sueldo con más ceros. Zoph volvió a OpenAI a los cinco meses de haberse ido.
El talento que puso los pilares de este sector no está marchándose de OpenAI para cruzar de acera, se está montando su propio equipo, con el dinero de la casa que deja atrás. OpenAI lleva meses tratando de retener a su plantilla con un programa de recompra de acciones de 7.000 millones de dólares, pensado para que los empleados no tengan que vender fuera del mercado secundario para hacer líquidas sus participaciones.
La fuga llega mientras crece la sensación de que OpenAI ha perdido la delantera frente a Anthropic, mejor posicionada en valoración y adopción empresarial, aunque ChatGPT siga por delante en usuarios totales. OpenAI necesita vender a los mercados una historia de estabilidad justo antes de salir a bolsa, pero la que está contando por dentro es la contraria.
Fuente: xataka