Múnich vivió una edición sin precedentes de su famosa Fiesta de la Cerveza. Según datos municipales publicados este domingo 4 de octubre, el Oktoberfest recibió 7,4 millones de personas, superando el anterior récord de 7,2 millones registrado en 2023. El director del evento, Christian Scharpf, calificó la cifra como la más alta de la larga historia del festival, y destacó el papel de los servicios de emergencia y del nuevo protocolo de seguridad que evitó aglomeraciones críticas.
El consumo de cerveza también alcanzó niveles históricos: se registraron 6,7 millones de litros, un 2,7 % más que en 2025. Las ventas de comida crecieron entre dos y tres por ciento, con el regreso del tradicional pollo asado entre los puestos gastronómicos. De los asistentes, 447 000 disfrutaron del Old Oktoberfest, la versión más tradicional del evento, que mantiene viva la herencia bávara.
El alcalde de Múnich, Dominik Krause, inauguró la celebración y elogió la organización. “El Oktoberfest 2026 fue uno de los mejores de la historia; el nuevo protocolo de seguridad demostró su eficacia”, afirmó en declaraciones a la prensa local. Aseguró que, pese al récord de público, no se reportaron incidentes graves de aglomeración y agradeció a los equipos de emergencia y al personal de gestión liderado por Scharpf.
Sin embargo, la fiesta no estuvo exenta de tragedias. Un empleado de 47 años resultó gravemente herido en una atracción de columpios y tuvo que ser reanimado, aunque la policía descartó cualquier peligro para los pasajeros. Además, un guardia de seguridad de 52 años falleció al quedar atrapado bajo una góndola en una torre de caída libre; la investigación sigue abierta sobre su presencia en una zona restringida.
Otros incidentes marcaron la jornada final. Una mujer de más de noventa años perdió la vida tras intentar acariciar a un caballo del carruaje en el Old Oktoberfest; su silla de ruedas se enredó en el arnés y la caída resultó fatal. Asimismo, un autobús con turistas filipinos que venía de Italia volcó en la autopista A96 cerca de Buchloe, en la región de Ostallgäu, dejando dos muertos y varios heridos graves.
A pesar de estos sucesos, el Oktoberfest 2026 se consolida como el mayor festival de cerveza del mundo, atrayendo a visitantes de todos los continentes y generando un impacto económico significativo para la región. Las autoridades prometen revisar los protocolos de seguridad para evitar futuros accidentes y mantener la reputación de Múnich como capital de la fiesta cervecera.
Con la mirada puesta en la edición de 2027, organizadores y autoridades ya planean mejoras en la infraestructura, mayor control de acceso y campañas de concientización para los turistas. El objetivo es seguir creciendo sin comprometer la seguridad, asegurando que la tradición bávara siga siendo sinónimo de diversión responsable.
Fuente: Dw