Según filtraciones recogidas por Tom’s Hardware, Nvidia habría decidido suspender la producción de la GeForce RTX 5090, la GPU gamer más poderosa de la compañía. Los rumores provienen de dos fuentes anónimas que aseguran que la decisión llega después de que el chip GB202, corazón de la 5090, fuera destinado exclusivamente a tarjetas para centros de datos y profesionales. La información, aunque no confirmada por Nvidia, sugiere que la versión de 24 GB de la RTX 5080 se convertirá en la nueva referencia de la empresa, mientras que la variante de 16 GB quedaría descatalogada.
Los filtradores, identificados como @hongxing2020 y @Zed__Wang en la red social X, indican que el mismo silicio GB202 ya alimenta productos de gama alta como la RTX Pro 5500, que comparte los 21.760 núcleos CUDA de la 5090 pero incorpora 84 GB de memoria y está orientada a profesionales y a la IA. Este movimiento tendría sentido financiero: cada chip que se destine a la RTX 5090 representa una oportunidad de venta mucho más lucrativa en la línea RTX Pro, cuyos precios pueden superar los 15,000 dólares.
El cese de la RTX 5090 también evitaría la competencia interna entre la tarjeta gamer y los aceleradores de IA de Nvidia. Si los centros de datos ya no pueden adquirir una GPU de alto rendimiento a menor costo, se verían obligados a comprar la línea profesional, incrementando los márgenes de la compañía. Además, la escasez global de componentes, particularmente de memoria GDDR6, ha encarecido la 5090, cuyo precio de lanzamiento en enero de 2025 fue de 2,369 euros, pero que hoy se cotiza por encima de los 6,000 euros en el mercado de segunda mano.
Para los jugadores, la noticia no implica una desaparición inmediata. Distribuidores y minoristas todavía disponen de inventario suficiente para mantener el suministro durante varios meses, aunque los precios podrían seguir subiendo mientras se agota el stock. La falta de competencia directa de AMD en este segmento tampoco presiona a Nvidia a mantener la producción.
El problema de la memoria es otro factor clave. La escasez de chips de alta capacidad ha retrasado el lanzamiento de la próxima generación RTX 50 Super, que se rumorea incluirá una RTX 5080 Super de 24 GB. Con la 5090 fuera de escena, Nvidia podría reorientar la producción de memoria hacia esos modelos futuros.
Por último, la industria espera la llegada de la serie RTX 60 basada en la arquitectura Rubin, prevista para finales de 2027 o 2028. Mientras tanto, la empresa deberá confirmar oficialmente sus planes y los usuarios deberán adaptarse a un mercado gamer que se reconfigura sin su tarjeta más potente.
Fuente: Xataka