Northrop Grumman dio a conocer que el prototipo YFQ‑48A, conocido como Talon Blue, completó su primer vuelo totalmente autónomo el pasado 3 de octubre desde la Base de la Fuerza Aérea de Mojave, California. La aeronave ejecutó sin intervención humana el rodaje, despegue, maniobras de crucero y aterrizaje, demostrando la capacidad de operar de forma independiente dentro del programa Project Talon, una iniciativa interna para desarrollar aviones no tripulados de combate.
El objetivo de Talon Blue es convertirse en un “Collaborative Combat Aircraft” (CCA), una pieza clave para que la Fuerza Aérea de EE. UU. amplíe el alcance y la conciencia situacional de sus cazas F‑22 y F‑35 en entornos disputados. Según documentos presupuestarios, se planean 142 kits que permitirán a los F‑22 controlar estos aviones no tripulados, mientras que un F‑35 ya participó en pruebas de autonomía colaborativa con un MQ‑20, predecesor de los futuros CCA.
Aunque el vuelo fue completamente autónomo, Northrop Grumman y la USAF describen a los CCA como sistemas “human‑on‑the‑loop”, es decir, los pilotos seguirán tomando decisiones críticas. La autonomía actual se limita a tareas rutinarias como rodar, despegar, maniobrar y aterrizar; el siguiente paso será la coordinación en tiempo real con otras plataformas, lo que aumentará la supervivencia y la efectividad de la fuerza aérea en zonas de alta amenaza.
Northrop Grumman no es la única empresa en la carrera por los CCA. En 2024 la USAF seleccionó a Anduril y General Atomics para los primeros incrementos del programa, otorgándoles contratos de desarrollo y producción en junio de 2026. Mientras tanto, Northrop continuó financiando su propuesta de forma privada, lo que le permitió obtener la designación YFQ‑48A en diciembre de 2025, reconociéndola como un candidato serio para el programa.
El programa CCA está estructurado en varios incrementos. Los primeros prototipos, el FQ‑42 Vengeance de General Atomics y el FQ‑44 Fury de Anduril, ya están en fase de pruebas. Talon Blue entra ahora en la fase de vuelo mientras la USAF define los requisitos del segundo incremento, con la meta de adquirir cerca de 1,000 CCA y disponer de 500 unidades operativas para 2032.
Al invertir sus propios recursos y lograr que el prototipo vuele, Northrop Grumman se posiciona para influir en las decisiones futuras del programa, ofreciendo una alternativa ya probada que podría competir por los contratos de la próxima generación de aviones de combate no tripulados.
Fuente: xataka