La jurista sudafricana Navi Pillay, ex alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, fue galardonada este viernes con el Premio Nobel de la Paz 2026 por su incansable labor en la defensa de la paz y el derecho internacional. El Comité Noruego del Nobel, a cargo de Jørgen Watne Frydnes, señaló que su trayectoria conecta la lucha contra el apartheid con los juicios internacionales más relevantes de la actualidad, destacando su papel como defensora de Nelson Mandela y de víctimas de violaciones de derechos humanos.
Pillay, de 85 años, ha dedicado su vida a que los Estados y sus gobernantes rindan cuentas, ofreciendo esperanza a quienes han sufrido abusos. En su discurso, Frydnes advirtió sobre la creciente presión que sufre el derecho internacional y denunció una “política de poder” que privilegia la fuerza sobre la razón, socavando la estabilidad global. La ceremonia de entrega, prevista para el 10 de diciembre en Oslo, incluirá una recompensa de 12 millones de coronas suecas, equivalentes a alrededor de 1.3 millones de dólares.
La sorpresa fue total para la laureada, quien comentó que al principio pensó que se trataba de una broma tras recibir la noticia de manos de un hombre llamado Christoph. Con humor, bromeó sobre compartir el premio con Donald Trump, aludiendo a la polémica del año anterior cuando la venezolana María Corina Machado entregó su medalla al expresidente estadounidense.
El reconocimiento llega después de que Pillay presidiera, entre 2021 y 2025, una comisión de la ONU que investigó el conflicto en Gaza y calificó los actos de Israel como genocidio, señalando la responsabilidad directa del primer ministro Benjamin Netanyahu y del ministro de Defensa Yoav Gallant. Israel rechazó esas conclusiones y acusó a los miembros de la comisión de ser “títeres de Hamás”, pero la investigación reforzó la reputación de Pillay como una voz crítica y valiente en la arena internacional.
Nacida en 1941 en una familia tamil de Durban, Pillay rompió barreras al abrir su propio despacho en 1967, convirtiéndose en la primera mujer no blanca en ejercer como abogada en Natal y luego como jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica. Su carrera la llevó al Tribunal Penal Internacional para Ruanda, donde sirvió ocho años, cuatro como presidenta, y más tarde a la Corte Internacional de Justicia en casos de genocidio, como el de Myanmar.
Con este premio, Pillay se suma a la lista de sudafricanos laureados con el Nobel de la Paz, que incluye a Nelson Mandela y F.W. de Klerk. Su victoria refuerza la importancia de la justicia transnacional y envía un mensaje de esperanza a quienes luchan contra la impunidad en todo el mundo.
Fuente: Bbc