En el desierto de Atacama, Chile, hay una montaña de 39.000 toneladas de ropa procedente de todo el mundo, visible desde el espacio. Esta masa de ropa es el resultado del consumo acelerado y desmedido de prendas, que ha llevado a un grave problema medioambiental. La ropa no es biodegradable y contiene productos químicos, lo que la hace inaceptable en los rellenos sanitarios municipales.
La imagen satelital tomada por la empresa Skyfi muestra la enormidad del problema, con una pila de ropa que se extiende por una vasta área del desierto. La zona se ha convertido en un vertedero de ropa desechada, con más de 59.000 toneladas de ropa que llegan al puerto de Iquique cada año. La mayoría de esta ropa se fabrica en China o Bangladesh y pasa por Europa, Asia o Estados Unidos antes de llegar a Chile.
El problema no es exclusivo de Atacama, ya que hay vertederos similares en otras partes del mundo, como Ghana. La industria textil es uno de los principales responsables de la contaminación plástica en los océanos, y su impacto es significativo. La producción de ropa se ha duplicado entre 2000 y 2014, y el consumidor medio compra un 60% más de ropa que hace 15 años, pero la conserva la mitad de tiempo.
La situación en Atacama ha llevado a quejas formales y ha puesto en marcha a las autoridades. La empresa EcoFibra está trabajando para encontrar soluciones al problema, como la creación de paneles aislantes a partir de prendas. Sin embargo, el problema es grave y requiere una acción inmediata para reducir el impacto medioambiental de la industria textil.
La imagen satelital es un recordatorio de que nuestros desmanes con la fast fashion y el consumo acelerado tienen consecuencias que van más allá del mercado. La moda es una emergencia ambiental y social, y es hora de tomar medidas para reducir nuestro impacto en el planeta.
Fuente: xataka