Una nube gigante, conocida como la Nube Alargada de Arsia Mons (AMEC), se levanta cada amanecer sobre el volcán marciano Arsia Mons y se desvanece antes de la tarde. Los científicos de la Universidad del País Vasco y la Sorbona de París han descubierto que su origen es mucho más extraño de lo que se pensaba: se forma sin necesidad de partículas “semilla” y surge de una congelación instantánea del vapor de agua.\n\nEl fenómeno se observa durante la primavera y el verano marcianos, cuando la radiación solar calienta la atmósfera y los vientos golpean la ladera del volcán. El choque genera una onda que eleva bolsas de aire húmedo varios kilómetros en pocos minutos, provocando una caída brusca de la temperatura de hasta 30 °C.
En ese instante la humedad relativa supera con creces la saturación, alcanzando niveles 100.000 veces superiores a los esperados, lo que hace que el vapor se convierta directamente en hielo y forme la nube.\n\nEn la Tierra, las nubes orográficas se forman cuando el vapor se condensa sobre partículas de polvo, hollín o polen. Los modelos computacionales aplicados a Marte nunca lograron reproducir una nube como la AMEC porque asumían la misma lógica de “semilla”. Los investigadores cambiaron el enfoque y simularon la transición directa de vapor a hielo, logrando replicar la estructura alargada de 1.800 km de longitud y varios cientos de kilómetros de ancho que se extiende sobre la meseta del hemisferio sur.\n\nEl descubrimiento plantea que la atmósfera marciana puede alcanzar niveles de humedad que antes se consideraban imposibles.
Esto abre nuevas preguntas sobre el ciclo del agua en el planeta rojo y su capacidad para albergar procesos climáticos más complejos de lo que se creía. Además, su aparición diaria brinda una oportunidad única para estudiar la interacción entre la topografía, el viento y la termodinámica en un entorno extraterrestre.\n\nEl papel crucial lo ha jugado la sonda Mars Express, la única que sobrevuela Marte a distintas horas del día. A diferencia de otras misiones que operan siempre al atardecer, Mars Express ha capturado la nube en sus momentos de máxima actividad matutina, proporcionando imágenes y datos espectrales que permitieron validar las nuevas teorías.
Sin esa cobertura temporal, la AMEC habría seguido siendo un misterio.\n\nEl hallazgo no solo amplía el conocimiento sobre la meteorología marciana, sino que también sugiere que futuros rovers y orbitadores podrían diseñar experimentos específicos para medir la humedad y la presión en esas zonas. Comprender cómo se forman estas nubes podría ser clave para futuros planes de habitabilidad o incluso para la extracción de recursos hídricos en el planeta rojo. La ciencia sigue revelando que Marte guarda sorpresas que desafían nuestras expectativas.
Fuente: xataka