Inicio EconomíaLa IA generará más empleos que perderá, pero la mayoría no está preparada

La IA generará más empleos que perderá, pero la mayoría no está preparada

por editor
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A inicios de los años 80 los contadores temieron ser reemplazados por la hoja de cálculo; la herramienta redujo de un día a segundos la tarea de calcular, pero los profesionales sobrevivieron creando nuevos roles. Cincuenta años después la inteligencia artificial revive ese miedo, pero ahora su alcance abarca todo el mercado laboral global. Un informe de McKinsey estima que, hasta 2035, la automatización impulsada por la IA eliminará la demanda equivalente a 36 millones de empleos sólo en EE. UU., una cifra que representa horas de trabajo ahorradas, no despidos masivos.

De esos 36 millones, 25 millones se compensarán dentro de la misma profesión: los trabajadores seguirán ocupando sus puestos, aunque sus tareas cambiarán radicalmente. Sin embargo, 11 millones de empleos, alrededor del 6,5 % de la fuerza laboral estadounidense, requerirán una reconversión completa. McKinsey advierte que el reto de la próxima década será la movilidad laboral, no la escasez de puestos. Estudios del Foro Económico Mundial coinciden, señalando que 92 millones de empleos en el mundo necesitarán nuevas habilidades para adaptarse a la IA.

La automatización no implica necesariamente despido. Un trabajo está compuesto por múltiples tareas; la IA suele absorber las más rutinarias, dejando a los humanos la supervisión, el criterio y la interacción con clientes. Además, al abaratarse una tarea, la demanda de esa actividad tiende a crecer, fenómeno conocido como efecto Jevons. En el sector del desarrollo de software, por ejemplo, las ofertas de programadores senior crecieron un 15 % desde febrero de 2025, mientras que el empleo total cayó un 7 %, beneficiando a quienes ya poseen experiencia.

McKinsey clasifica las rutas de transición laboral en tres tipos: directa, indirecta y sin pavimentar. La vía directa requiere poca formación y mantiene el salario; la indirecta exige una nueva capacitación y suele implicar una reducción salarial; la ruta sin pavimentar demanda una profunda reeducación y suele conllevar recortes de sueldo. Sólo uno de cada siete empleados tendrá acceso a la vía directa, mientras que el 41 % afrontará la indirecta y el 45 % la ruta sin pavimentar.

Los trabajadores peor remunerados son los más vulnerables. Más del 75 % de los que deberán cambiar de oficio provienen de sectores como administración, comercio y transporte, donde los salarios son bajos. Un empleado con ingreso bajo tiene 7,6 veces más probabilidad de enfrentar una transición difícil que uno bien pagado. Sólo el 10 % del quintil salarial más bajo tendrá una vía directa, frente al 40 % del quintil más alto.

En España el panorama es similar: entre 1,7 y 2,3 millones de puestos podrían desplazarse hasta 2035, aunque se crearían 1,61 millones de nuevas ocupaciones. El saldo final dependerá de la rapidez con que empresas y trabajadores adopten la formación y reasignación de roles, subrayando la urgencia de políticas de capacitación masiva.

Fuente: Xataka

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