La Casa Blanca confirmó este viernes que Katie Zacharia, de 41 años, abandonará su puesto de secretaria de prensa apenas días después de haberlo asumido. El presidente Donald Trump explicó que le pidió a la funcionaria que “reconsiderara” si deseaba seguir en el cargo, añadiendo que había sido tratada “muy, muy mal” por los medios en los últimos días. La decisión se produce en medio de una creciente polémica sobre la idoneidad de Zacharia para el puesto y la presión mediática que enfrenta la administración Trump.
Zacharia, quien había reemplazado a la periodista Karoline Leavitt, solo ofreció una rueda de prensa oficial, la cual terminó abruptamente después de catorce minutos. Durante esa intervención, el presidente Trump la defendió, calificándola de “persona muy agradable” y recordando sus apariciones en Fox News, donde había denunciado haber sido tratada de forma “bastante desagradable”. “Bienvenida al mundo de Trump”, comentó el mandatario tras la breve conferencia.
La controversia se intensificó cuando, en una entrevista con la prensa, Zacharia respondió a la pregunta sobre el estado donde aprobó el examen de abogada diciendo: “Cuando me mudé a China”. Investigaciones posteriores no la encontraron inscrita en el colegio de abogados de ningún estado estadounidense, lo que generó dudas sobre sus credenciales legales. A pesar de ello, el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, sostuvo que Zacharia estaba “especialmente cualificada” y que su inteligencia ayudaría a informar al pueblo estadounidense.
Antes de su nombramiento, Zacharia había trabajado como portavoz en el Departamento de Seguridad Nacional y como asesora de comunicaciones para Truth Social, la plataforma de redes sociales de Trump. También es habitual en cadenas conservadoras como Newsmax y Fox News, y comenzó su carrera como pasante en el Comité Nacional Republicano y en la Oficina de Asuntos Políticos de la Casa Blanca durante la administración de George W. Bush.
El anuncio llega en un momento crítico para el presidente, quien se prepara para unas elecciones legislativas de medio término que podrían resultar desfavorables para el Partido Republicano. La Casa Blanca ha enfrentado recientemente varias controversias, incluidas acusaciones de corrupción que obligaron a la dimisión de la embajadora en Grecia y la cancelación de la transmisión de una ejecución militar.
Con la salida de Zacharia, Trump vuelve a depender de su propio estilo comunicativo, realizando anuncios desde el Despacho Oval y los jardines de la Casa Blanca. La falta de un secretario de prensa experimentado podría dificultar la gestión de la relación con los medios en un entorno mediático cada vez más hostil.
Fuente: Bbc