Masoud Pezeshkian, presidente interino de Irán, declaró este martes en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) que Teherán tomará medidas recíprocas de forma inmediata si Estados Unidos vuelve a respetar los compromisos firmados en el Memorando de Entendimiento de junio. La afirmación se realizó frente a delegados de Rusia, China y los demás miembros de la OCS, en la capital kirguís de Biskek, y subrayó que el incumplimiento estadounidense duró menos de dos semanas antes de que Washington empezara a plantear exigencias excesivas.
El presidente iraní señaló que la violación de los acuerdos provocó una respuesta proporcional por parte de Irán, recordando que el memorando contemplaba el alto al fuego en todos los frentes, la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones y bloqueos a buques iraníes. Sin embargo, el control del estratégico paso marítimo desencadenó una nueva escalada: el 28 de febrero, tras la invasión rusa a Ucrania, Irán volvió a bloquear la ruta que transporta alrededor del 20 % del crudo mundial.
La tensión se intensificó el lunes pasado cuando fuerzas estadounidenses bombardearon la isla de Larak, destruyendo dos plataformas que, según Teherán, estaban preparándose para lanzar cohetes con minas marinas al estrecho. El ataque causó la muerte de dos civiles y motivó a Irán a responder con ataques contra bases estadounidenses en Jordania y los Emiratos Árabes Unidos. Pezeshkian acusó a Washington de romper de forma deliberada el acuerdo y reiteró que cualquier nueva violación será contrarrestada sin dilación.
En su discurso, el mandatario iraní recibió el respaldo de la OCS, que defendió la soberanía e integridad territorial de Irán y pidió una solución exclusivamente política y diplomática al conflicto. Los diez países miembros expresaron profunda preocupación por la situación en Oriente Medio y condenaron los ataques que, según ellos, violan el derecho internacional y ponen en riesgo la estabilidad global.
La cumbre también rindió homenaje a los fallecidos en los recientes enfrentamientos, incluidas condolencias por la muerte del líder supremo Alí Jamenei. Pezeshkian se reunirá más tarde con el presidente ruso Vladimir Putin, uno de los principales aliados de Teherán, mientras el secretario general de la ONU, António Guterres, calificó de “lamentable” la reanudación de los hostilismos tras un mes de pausa.
El mensaje de Irán es claro: el cumplimiento de los compromisos estadounidenses es la condición indispensable para evitar una escalada mayor. La comunidad internacional observa con cautela, pues cualquier deterioro podría afectar no solo el comercio de petróleo, sino también la seguridad marítima en una de las rutas más estratégicas del planeta.
Fuente: Dw