El canciller iraní, Abbas Araghchi, afirmó este domingo que su país no tiene razones para retomar la diplomacia con la administración estadounidense, citando una serie de agresiones que, según él, han frustrado los intentos de negociación. En una entrevista concedida a NBC News, el diplomático explicó que, aunque “siempre hay esperanza para la diplomacia”, la conducta de EE.UU. en los últimos dos años ha dejado a Irán sin motivación para volver a la mesa de diálogo.
Araghchi recordó que en 2025 Estados Unidos ofreció iniciar conversaciones y que Irán aceptó, iniciándose un proceso de negociaciones. Sin embargo, según el canciller, “en plena negociación nos atacaron”, lo que provocó la ruptura del proceso. Ocho meses después, en febrero de 2026, Washington volvió a proponer diálogos y, una vez más, Irán aceptó, pero fue nuevamente interrumpido por un ataque estadounidense justo cuando las negociaciones estaban en curso.
El ministro también hizo referencia al memorando de entendimiento firmado en junio entre los presidentes de EE.UU. e Irán, Donald Trump y Masud Pezeshkian. “Tras la guerra, propusieron negociar un acuerdo. Aceptamos. Hubo tres meses de negociaciones y bastaron solo dos semanas para que violaran un acuerdo que ellos mismos habían firmado”, denunció Araghchi, subrayando la percepción de Irán de que los compromisos estadounidenses son efímeros y poco fiables.
A pesar de la dureza de sus declaraciones, el canciller no cerró la puerta a la diplomacia por completo. “Seguimos intentando la vía diplomática porque creemos que no debemos desaprovechar ninguna oportunidad para la paz”, sostuvo, indicando que Irán mantiene una postura flexible siempre que se respeten sus intereses y su soberanía.
En cuanto a la postura militar, Araghchi advirtió que Irán está preparado para responder a cualquier agresión, incluso si ello desencadena lo que describió como “una guerra del juicio final”. No obstante, reiteró que la nación persa está dispuesta a buscar soluciones pacíficas siempre que el otro lado cumpla con los acuerdos previamente establecidos.
Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión en Oriente Medio, donde la rivalidad entre Irán y EE.UU. ha generado incertidumbre en la región y ha repercutido en los mercados energéticos internacionales. La falta de confianza mutua sugiere que cualquier futuro acercamiento requerirá garantías sólidas y mecanismos de verificación que eviten nuevos incidentes.
Fuente: RT Español