El huracán Simón, que había alcanzado la categoría 4 al acercarse a la costa del Pacífico mexicano, comenzó a perder fuerza durante la madrugada y ahora se clasifica como tormenta tropical de categoría 3. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el descenso se debe a la interacción con aguas más frías y a un aumento de la cizalladura del viento, factores que reducen la capacidad del ciclón para mantener su intensidad máxima.
A pesar de la disminución, las autoridades de la Protección Civil de los estados de Guerrero, Oaxaca y Michoacán continúan con la zona de prevención establecida desde el 12 de octubre. Se mantiene el aviso de vientos sostenidos entre 120 y 150 km/h, lluvias intensas y riesgo de desbordamiento de ríos y arroyos. Los municipios costeros siguen bajo vigilancia constante y se han reforzado los centros de evacuación para atender a la población vulnerable.
En los últimos 24 horas, Simón ha provocado fuertes chaparrones que han generado inundaciones repentinas en áreas bajas de Acapulco y Puerto Ángel. Los reportes indican al menos cinco deslizamientos de tierra que han afectado carreteras rurales, obligando a cerrar tramos de la carretera Federal 200. Las autoridades locales han activado planes de contingencia para garantizar el suministro de agua y alimentos a los refugios temporales.
El fenómeno también ha impactado la actividad pesquera y turística. Los puertos de Lázaro Cárdenas y Manzanillo suspendieron sus operaciones por seguridad, mientras que hoteles y restaurantes de la zona costera han reducido su capacidad de atención. Expertos advierten que, aunque Simón pierde fuerza, la combinación de viento y lluvia sigue representando un peligro significativo para la infraestructura y la población.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se reunió con los gobernadores de los estados afectados y reiteró el compromiso del gobierno federal de proporcionar recursos y apoyo logístico. Se anunció la movilización de brigadas de la Marina y del Ejército para asistir en labores de rescate y distribución de ayuda humanitaria.
A medida que Simón se desplaza hacia el interior, se espera que continúe debilitándose, pero el SMN mantendrá la vigilancia y actualizará los avisos según evolucione el fenómeno. La población está llamada a seguir las recomendaciones de las autoridades, mantenerse informada y evitar zonas de alto riesgo hasta que el huracán haya desaparecido por completo.
Fuente: Jornada