El ciclón tropical Simón, con vientos que superan los 120 kilómetros por hora, ha provocado la paralización total de varias comunidades del occidente de Jalisco. Las autoridades locales declararon alerta máxima y ordenaron el cierre de carreteras principales, entre ellas la autopista Jalisco‑Michoacán, para evitar accidentes y garantizar la seguridad de los residentes.
Los municipios más afectados son San Sebastián del Oeste, Talpa de Allende y Mascota, donde los aluviones y desprendimientos de laderas han bloqueado puentes y caminos rurales. En estas zonas, los servicios de emergencia trabajan incansablemente para rescatar a personas atrapadas y distribuir víveres a familias que se encuentran aisladas.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH) pronostica que Simón tocará tierra en la costa del Pacífico entre los puertos de Manzanillo y Puerto Vallarta en las próximas 12 horas. Las mareas de tormenta podrían alcanzar hasta dos metros, lo que incrementa el riesgo de inundaciones costeras y daños estructurales en viviendas y establecimientos comerciales.
Ante la amenaza, el Gobierno del Estado ha activado el Programa de Protección Civil, movilizando a más de 1,500 brigadistas, militares y policías. Se han habilitado centros de evacuación en escuelas y gimnasios municipales, donde se espera recibir a cerca de 8,000 personas que abandonan sus hogares por precaución.
Los agricultores de la región también sienten el impacto, pues el fuerte viento ha arrancado cultivos de maíz y frijol, y la lluvia intensa ha provocado inundaciones en los campos de caña de azúcar. Expertos agrícolas advierten que la recuperación podría tardar varios meses, afectando la oferta de alimentos y los precios en los mercados locales.
Mientras tanto, los residentes de la zona costera se preparan para la llegada del ciclón. Las autoridades municipales han distribuido mantas, linternas y botiquines de primeros auxilios, y han recomendado a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y evitar salir a la calle durante el pico de la tormenta.
El pronóstico a corto plazo indica que Simón mantendrá su intensidad al tocar tierra, pero se espera que se debilite gradualmente al avanzar hacia el interior. Sin embargo, el riesgo de deslizamientos y lluvias torrenciales persiste, por lo que la vigilancia continuará las próximas 48 horas para mitigar posibles daños.
Fuente: Jornada