Google DeepMind presentó Gemini 4 Argon, su modelo de inteligencia artificial orientado a tareas profesionales que requieren análisis profundo y múltiples etapas. A diferencia de los chatbots tradicionales, Argon puede revisar miles de líneas de código, identificar cuellos de botella y proponer cambios sin romper la funcionalidad. Asimismo, es capaz de interpretar complejos informes financieros o escanear sistemas en busca de vulnerabilidades, priorizando la precisión sobre la velocidad.
El anuncio oficial se realizó el 30 de septiembre, pero su acceso estuvo limitado al programa Fairwind, dirigido a expertos en ciberseguridad. Esta semana, la compañía abrió el modelo a desarrolladores, empresas y suscriptores de planes de pago, enfocándose en cuatro áreas clave: programación, finanzas, investigación científica y seguridad informática. La disponibilidad global no implica uso gratuito; se ofrece a través de la app Gemini y del buscador en los planes Google AI Pro y Ultra, y mediante una API de pago.
Argon combina razonamiento avanzado, análisis visual y herramientas externas. En una demostración, el modelo utilizó varios agentes dentro de Antigravity para crear en Blender un complejo de templos con pagodas, vegetación e iluminación realista, revisando cada paso visualmente. Su API permite procesar hasta un millón de tokens por petición, con un mecanismo de continuación que facilita trabajos extensos sin perder contexto.
En pruebas internas, Argon analizó un proyecto Python de 205,000 líneas durante once horas, proponiendo seis optimizaciones; Google aceptó dos, logrando una reducción del 40% en el tiempo de preparación de sesiones largas y del 21% en la importación del paquete. Además, reorganizó cientos de archivos del proyecto Chromium, base del navegador Chrome, evidenciando su potencial para mejorar código a gran escala.
En el sector financiero, la IA generó estados financieros y valoraciones de empresas con una coincidencia superior al 99% respecto a los modelos de analistas humanos. En ciberseguridad, la empresa Wiz la utilizó para detectar y corregir una vulnerabilidad que podía exponer datos de pacientes, aunque los resultados combinan herramientas automáticas y expertos. En ciencia, Argon diseñó cinco enzimas con actividad catalítica confirmada en laboratorio y optimizó un componente de AlphaQubit, duplicando su rendimiento en computación cuántica.
Evaluaciones independientes sitúan a Argon en la cima del Vals Index, con 68.90% en tareas profesionales, aunque en el ranking de Artificial Analysis ocupa la octava posición con 53 puntos. Los precios de la API son de 2 dólares por millón de tokens de entrada y 10 por millón de salida, con un aumento previsto a partir del 1 de diciembre.
Fuente: Xataka