Médicos del Instituto de Investigación de Urgencias Sklifosovsky, el principal centro de emergencias médicas de Moscú, salvaron a un hombre que desarrolló insuficiencia renal tras consumir suplementos de proteína en exceso.
El paciente, de 32 años, llevaba varios meses ingiriendo batidos de proteína después de cada entrenamiento y realizaba rutinas de gimnasio al menos tres veces por semana. Con el tiempo empezó a presentar hipertensión y dolores de cabeza persistentes, síntomas que él atribuyó al estrés del ejercicio intenso.
Los análisis de laboratorio revelaron proteinuria, es decir, la presencia de proteínas en la orina, un indicador temprano de daño renal. A medida que la condición empeoró, el joven experimentó fatiga extrema y retención de líquidos, lo que obligó a sus familiares a llevarlo de urgencia al instituto.
En el Sklifosovsky se le aplicó hemodiálisis de emergencia para estabilizar su función renal y, tras una evaluación exhaustiva, se decidió proceder con un trasplante de riñón. La cirugía fue exitosa y el paciente ahora se encuentra bajo observación en la unidad de cuidados intensivos, con signos de mejoría.
El centro médico advierte que los cambios iniciales de una lesión renal pueden pasar desapercibidos porque no siempre se acompañan de hinchazón o síntomas visibles. Recomienda a quienes siguen dietas altas en proteína mantenerse bien hidratados y someterse a controles periódicos de sangre y orina para detectar alteraciones tempranas.
Según los especialistas, si el paciente sigue al pie de la letra las indicaciones médicas, en los próximos meses podrá retomar gradualmente la actividad física, aunque con una ingesta de proteínas moderada y supervisada por un nutricionista.
Esta historia subraya los riesgos de la automedicación y el consumo indiscriminado de suplementos sin la guía adecuada, recordando que la salud renal es fundamental para el rendimiento deportivo y la calidad de vida.
Fuente: RT Español