Inicio CienciaEEUU retira sus últimos satélites DSP: 50 años de vigilancia espacial llegan a su fin

EEUU retira sus últimos satélites DSP: 50 años de vigilancia espacial llegan a su fin

por editor
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Los satélites de la constelación DSP (Programa de Apoyo a la Defensa) iniciaron su misión en 1970, cuando la Guerra Fría obligó a Estados Unidos a buscar ojos en el espacio para detectar ataques balísticos soviéticos. Durante más de cinco décadas, 23 unidades fueron puestas en órbita y, aunque su objetivo original desapareció con el colapso de la URSS, continuaron sirviendo en conflictos posteriores, como la Operación Tormenta del Desierto contra Irak en 1991. Su función principal era identificar lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales y ofrecer una ventana de respuesta de aproximadamente 30 minutos, tiempo suficiente para activar defensas y alertar a las fuerzas terrestres.

En los últimos años, dos de los satélites DSP fueron reutilizados en las llamadas “Apollo Maneuvers”, pruebas del Mando Espacial de EE. UU. que simularon maniobras dinámicas en órbitas bajas, medias y geoestacionarias. Estas pruebas demostraron que la plataforma aún podía servir como banco de pruebas para estrategias de defensa espacial, aunque su tecnología ya mostraba signos de obsolescencia. Con la conclusión de estas maniobras, los dos últimos satélites operativos fueron transferidos a órbitas superestacionarias de cementerio, situadas cientos de kilómetros sobre la zona geoestacionaria, donde se vaciaron de combustible para evitar riesgos de explosión y colisión.

El traslado a la “casa de los muertos” espacial no es un mero gesto simbólico; esas órbitas están todavía poco congestionadas, lo que permite almacenar satélites fuera de servicio sin comprometer la seguridad de los activos activos. Esta práctica, adoptada por varias potencias, garantiza que los restos no generen desechos peligrosos ni interferencias con misiones futuras. En el caso de los DSP, la decisión de retirarlos se vio facilitada por la existencia de un sucesor robusto: el Sistema Infrarrojo Basado en el Espacio (SBIRS), cuyo primer satélite se lanzó en 2011 y ha asumido la mayor parte de la vigilancia infrarroja.

SBIRS ha operado en paralelo con los DSP durante años, pero ahora se enfrenta a su propio reto de renovación. La próxima generación, conocida como OPIR GEO dentro de la misión USSF‑57, está programada para lanzarse en octubre, aunque su despliegue depende del cohete Vulcan de United Launch Alliance, que ha experimentado problemas con su propulsor sólido. Un retraso en este lanzamiento podría dejar un vacío temporal en la capacidad de detección, pero las autoridades aseguran que existen reservas y satélites de respaldo para cubrir cualquier eventualidad.

La jubilación de los DSP marca el fin de una era en la que la vigilancia espacial se diseñó bajo la lógica de la Guerra Fría. Sin embargo, la estrategia estadounidense sigue enfocada en mantener una red de sensores que garantice la detección temprana de amenazas, ya sea de misiles balísticos, lanzamientos de satélites hostiles o actividades espaciales sospechosas. La transición a SBIRS y a futuros sistemas como OPIR GEO refleja una adaptación continua a un entorno geopolítico y tecnológico en constante cambio.

En conclusión, aunque los satélites DSP se despiden tras 50 años de servicio, su legado persiste en la arquitectura de defensa espacial de EE. UU., que sigue evolucionando para evitar quedarse sin ojos estratégicos en el cosmos.

Fuente: xataka

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