El Aquarium del Puerto de Veracruz, ubicado en la zona turística de la ciudad, ha abierto sus puertas a una colonia de 31 pingüinos de Humboldt, una especie que habita en aguas frías del Pacífico sur. Estos animales, reconocidos por su plumaje negro y blanco y su distintivo pico amarillo, fueron trasladados al acuario hace dos años como parte de un programa de conservación y educación. La instalación cuenta con un tanque de 1,200 metros cúbicos que reproduce las condiciones naturales del hábitat de los pingüinos, con corrientes de agua, rocas y una temperatura controlada entre 5 y 10 grados Celsius.
Para los visitantes, el Aquarium ofrece una experiencia bajo reservación que permite observar a los pingüinos de cerca, sin interferir en su rutina. Los grupos, limitados a diez personas, son guiados por biólogos especializados que explican la biología de la especie, sus hábitos migratorios y los retos que enfrentan por la sobrepesca y el cambio climático. Durante la visita, los asistentes pueden presenciar momentos de alimentación, cuando los cuidadores lanzan peces vivos al tanque, y el espectáculo de los pingüinos deslizándose sobre el hielo artificial.
La iniciativa forma parte de un proyecto más amplio de la Universidad Veracruzana y la Secretaría de Medio Ambiente, cuyo objetivo es sensibilizar al público sobre la importancia de preservar los ecosistemas marinos. Además, el Aquarium ha creado un programa educativo para escuelas, que incluye talleres interactivos y material didáctico sobre la conservación de la fauna acuática. Según los responsables, la interacción directa con los pingüinos genera un impacto positivo en la percepción ambiental de los jóvenes.
Los costos de la experiencia son de 350 pesos por persona, con descuentos para estudiantes y grupos escolares. Las reservaciones se pueden hacer en línea o directamente en la taquilla del acuario, y se recomienda llegar con al menos 15 minutos de anticipación para cumplir con los protocolos de higiene y distanciamiento. El recorrido dura aproximadamente 45 minutos, tiempo suficiente para observar el comportamiento social de los pingüinos y aprender sobre sus técnicas de anidación.
Desde su apertura, la colonia ha recibido más de 20,000 visitantes, convirtiéndose en una de las atracciones más populares de Veracruz. Los comentarios resaltan la oportunidad de ver de cerca a una especie tan carismática y la calidad de la información brindada por los guías. La administración del Aquarium planea ampliar la oferta con nuevas actividades, como charlas nocturnas y sesiones de fotografía bajo luz tenue.
En conclusión, la presencia de los pingüinos de Humboldt en Veracruz no solo enriquece la oferta turística, sino que también impulsa la conciencia ambiental en la región. La experiencia, que combina ocio y educación, invita a locales y turistas a valorar la biodiversidad marina y a apoyar los esfuerzos de conservación que son vitales para el futuro de estas aves.
Fuente: Diario de Xalapa