Un video que se viralizó en redes chinas muestra a un SUV BYD FCB Bao 8 circulando por la calle con una de sus ruedas delanteras completamente levantada del suelo. El coche había sido inmovilizado por un cepo de estacionamiento en la localidad de Jinshan, y el conductor decidió activar la suspensión hidráulica del vehículo para intentar escapar del dispositivo. La escena, que combina humor y tecnología, ha despertado la curiosidad de internautas y expertos en automoción, que se preguntan hasta dónde puede llegar la innovación en este segmento.
La maniobra se basa en el sistema DiSus‑P Ultra, una suspensión de control de carrocería que BYD presentó en mayo en su centro de pruebas. Según la información de CarNewsChina, la tecnología permite un recorrido de ajuste de hasta 200 mm y la elevación individual de una rueda hasta 300 mm, soportando una carga máxima de 9 toneladas. En pruebas realizadas por la compañía, el SUV podía seguir avanzando con tres ruedas en contacto con el suelo, manteniendo la estabilidad suficiente para desplazarse a bajas velocidades.
En el video, el vehículo avanza a no más de 15 km/h, la velocidad máxima que BYD permite cuando opera con una sola rueda elevada. El conductor, sin aparente temor, recorre la vía mientras la rueda levantada parece flotar sobre la suspensión, evitando el cepo y provocando una escena digna de una película de comedia. La publicación del clip ha generado miles de comentarios, algunos elogiosos por la ingeniosidad del conductor y otros críticos por la posible infracción de normas de tránsito.
El BYD FCB Bao 8, conocido fuera de China como Denza B8, es una versión flash charge lanzada en mayo con un precio inicial de 419 800 yuanes (aprox. 56 000 euros). Es un híbrido enchufable que combina una batería de 46,7 kWh, ofreciendo hasta 120 km de autonomía eléctrica bajo el ciclo CLTC, y un motor turbo de 2.0 L y 272 cv. La compañía asegura una autonomía combinada de 1 380 km, posicionándolo como un competidor serio en el mercado de SUVs premium.
Aunque la escena resulta entretenida, plantea preguntas sobre el uso no previsto de tecnologías avanzadas. La capacidad de levantar una rueda sin necesidad de un gato podría facilitar cambios de neumáticos en situaciones de emergencia, pero también abre la puerta a abusos, como evadir multas de estacionamiento. BYD ha limitado la conducción a tres ruedas a 15 km/h precisamente para minimizar riesgos, aunque la normativa local no contempla este tipo de maniobras.
En conclusión, el caso del conductor de Jinshan ha servido como publicidad inesperada para BYD y su sistema DiSus‑P Ultra. La curiosa combinación de una infracción de tráfico y una solución tecnológica muestra cómo la innovación automotriz puede generar situaciones inesperadas, y plantea un debate sobre la regulación y el uso responsable de estas nuevas capacidades.
https://www.youtube.com/watch?v=oXHwF_SCmuk
Fuente: xataka