El exlíder de la pandilla South Side Compton Crips, Duane “Keffe D” Davis, fue sentenciado este martes a 40 años de prisión tras ser encontrado culpable del homicidio con arma mortal del rapero Tupac Shakur, ocurrido hace tres décadas en Las Vegas. La sentencia, dictada por un jurado en California, marca el cierre de uno de los casos sin resolver más notorios de la historia reciente de Estados Unidos, que durante 30 años alimentó teorías conspirativas y debates entre fanáticos del hip‑hop.
El 7 de septiembre de 1996, Shakur, entonces de 25 años y en la cúspide de su carrera, fue alcanzado por disparos procedentes de un Cadillac blanco que circulaba por la pista del Hotel MGM Grand. El asesino directo fue identificado como Orlando Anderson, sobrino de Davis, pero la fiscalía logró demostrar que Davis había sido el cerebro del operativo, suministrando el arma y ordenando el tiroteo. En sus memorias publicadas en 2019, “Compton Street Legend”, Davis admitió haber estado dentro del vehículo y haber entregado el arma a su sobrino, confesión que resultó decisiva durante el juicio.
La defensa intentó desestimar esas declaraciones como meras exageraciones para vender libros, pero el juez permitió que la entrevista confidencial que Davis había concedido a la policía en 2008 –en el marco de la investigación del asesinato del también rapero Notorious B.I.G.– se utilizara como prueba. Esa entrevista anuló un acuerdo de protección que le había impedido ser procesado anteriormente, abriendo la puerta a la acusación actual.
Durante el proceso, los fiscales subrayaron que, aunque Davis no disparó personalmente, su rol de “comandante en el lugar de los hechos” lo hacía responsable directo del crimen. La acusación también destacó la conexión entre la muerte de Shakur y una pelea previa entre Anderson y miembros de la banda rival en un casino de Las Vegas, lo que habría motivado la venganza ordenada por Davis.
Anderson murió en un tiroteo no relacionado en 1998, después de negar su participación en el asesinato de Shakur. La condena de Davis, de 63 años, es la primera sentencia definitiva en este caso, aunque su defensa ya anunció que apelará la decisión ante tribunales superiores.
El veredicto no solo cierra un capítulo doloroso para la familia y seguidores de Tupac, sino que también envía un mensaje sobre la persistencia de la justicia, aun cuando los hechos se remontan a décadas. La noticia ha resonado en la comunidad hip‑hop y en el público general, reafirmando la importancia de seguir investigando crímenes sin resolver, sin importar el tiempo transcurrido.
Fuente: Bbc