En la feria InnoTrans 2026, celebrada en Berlín, el gigante ferroviario chino CRRC reveló VELLINK, un nuevo tren de metro que incorpora lo que la empresa denomina “inteligencia artificial corporizada”. El objetivo es que el vehículo no solo se desplace sin conductor, como ya ocurre en varias ciudades del mundo, sino que también utilice IA para interpretar su entorno y tomar decisiones en tiempo real, mejorando la seguridad y la eficiencia operativa.
Los metros automáticos no son una novedad; líneas como la 6 de Madrid, la 14 de París o la 9 de Barcelona llevan años funcionando sin personal a bordo. Sin embargo, esos sistemas dependen principalmente de algoritmos tradicionales de control y supervisión. VELLINK pretende ir más allá al integrar sensores de radar, cámaras de alta definición y otros dispositivos que alimentan un modelo multimodal de IA capaz de combinar datos de la vía y del propio tren para anticipar anomalías y adaptar su comportamiento.
Según CRRC, la información recogida por los sensores se procesa en una plataforma a bordo que, junto con el modelo de IA llamado AIZOR, permite elaborar estrategias de circulación más sofisticadas. La comunicación directa entre trenes y la capacidad de reaccionar ante cambios inesperados podrían traducirse en una mejor gestión del tráfico y menores tiempos de espera. No obstante, la compañía no ha detallado hasta qué punto la IA controla acciones críticas como acelerar o frenar, dejando abierta la participación de los sistemas de control tradicionales.
El proyecto también destaca por su enfoque en la reducción de peso y consumo energético. VELLINK utiliza fibra de carbono, aleaciones de magnesio y aluminio, y policarbonato, logrando un ahorro de peso de aproximadamente el 18% respecto a metros convencionales. Además, la tracción mediante imanes permanentes y los convertidores de carburo de silicio prometen una reducción de consumo energético superior al 10% y una disminución de emisiones en torno al 15% durante todo su ciclo de vida.
Aún quedan preguntas sobre la validación de estas tecnologías antes de su puesta en servicio comercial. Las autoridades y operadores de transporte deberán diseñar protocolos de prueba rigurosos para garantizar que la IA no comprometa la seguridad de los pasajeros. La aceptación pública también será clave, pues la confianza en sistemas autónomos depende de la percepción de fiabilidad.
En definitiva, VELLINK representa un paso significativo hacia la próxima generación de metros inteligentes. Si bien la automatización sin conductor ya es una realidad en varias metrópolis, la incorporación de IA podría marcar el inicio de una era en la que los trenes no solo se conduzcan solos, sino que también aprendan y se adapten continuamente a su entorno, optimizando la movilidad urbana a nivel global.
Fuente: xataka