China ha puesto en marcha su nuevo acelerador de iones pesados, conocido como HIAF, en el complejo de Huizhou. Esta instalación es capaz de acelerar iones pesados y dirigirlos contra núcleos atómicos con una intensidad difícil de alcanzar en otros laboratorios. El proyecto, construido por el Instituto de Física Moderna de la Academia China de Ciencias, comenzó a levantarse en diciembre de 2018 y produjo su primer haz en octubre de 2025. El HIAF no solo se utiliza para estudiar átomos, sino que también se utiliza para producir núcleos inestables, medir su comportamiento y explorar las fronteras en las que la materia nuclear deja de mantenerse unida. Además, se puede utilizar para someter chips y componentes electrónicos a radiación intensa, lo que permite estudiar su comportamiento en entornos similares al espacio. El HIAF también se puede utilizar en el sector de la medicina y para acelerar la acumulación de daños por radiación en materiales destinados a sistemas nucleares avanzados. La fase de puesta en marcha ha dejado algunas cifras impresionantes, como la puesta en marcha del haz a lo largo de la línea de dos kilómetros en solo 16 horas, un récord entre instalaciones comparables. El HIAF sigue en pruebas y ahora deberá demostrar su capacidad para transformar su capacidad en descubrimientos y aplicaciones reales. El equipo ha realizado trabajos sobre masas nucleares, producción de haces radiactivos, estructura nuclear e irradiación de materiales, y ha superado las intensidades pulsadas de los haces de oxígeno y bismuto por factores de tres y 7,5, respectivamente. El HIAF es una instalación avanzada que reúne tres tecnologías: un acelerador lineal superconductor, un sincrotrón y un anillo de almacenamiento. Esto permite a los investigadores realizar mediciones de precisión y explorar las fronteras de la materia nuclear. El HIAF es un paso importante para la investigación científica y tiene el potencial de generar descubrimientos y aplicaciones importantes en various campos.
Fuente: xataka