En 1966, Juan Carrión, un profesor de Cartagena, viajó a Almería para pedirle a John Lennon que imprimiera las letras de las canciones de los Beatles en sus álbumes. Carrión utilizaba las letras de las canciones para enseñar inglés a sus alumnos, pero tenía dificultades para descifrar algunos fragmentos. La petición de Carrión llevó a una decisión editorial que cambió la forma en que la industria discográfica incluía las letras en los álbumes.
El encuentro entre Carrión y Lennon se produjo cuando el músico estaba en Almería rodando la película ‘¡Cómo gané la guerra!’. Carrión se enteró de que Lennon estaría en la ciudad y se desplazó allí para hacerle su petición. Lennon le prometió que en el siguiente disco de los Beatles se incluirían las letras impresas.
El LP ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’, publicado en 1967, fue el primero en incluir todas las letras impresas en su contraportada. La decisión de los Beatles se convirtió en una práctica habitual en la industria discográfica.
La historia de Carrión fue adaptada al cine en 2013 por el director David Trueba en la película ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’. Carrión murió en 2017, pero su legado como pionero en el uso de recursos multimedia para enseñar inglés sigue siendo recordado. La historia de Carrión y Lennon es un ejemplo de cómo una persona puede cambiar la historia de la música.
El encuentro entre Carrión y Lennon fue un momento clave en la historia de los Beatles y en la forma en que la industria discográfica se relaciona con las letras de las canciones. La decisión de incluir las letras impresas en los álbumes abrió un nuevo camino para los fans de la música y para la industria en general. La historia de Carrión es un recordatorio de la importancia de la innovación y la creatividad en la enseñanza y en la música.