Apple lanzó el Apple Watch Series 12 manteniendo la silueta clásica, pero con cambios que pasan desapercibidos a simple vista. El grosor sigue en 9,7 mm, los botones idénticos y la pantalla de 2 000 nits conserva su brillo habitual. Lo que realmente diferencia a este modelo son los nuevos sensores ubicados en la parte inferior del dispositivo, capaces de medir el pulso cada cinco segundos y la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) cada cinco minutos, incluso durante el movimiento.
Gracias a ese sensor, Apple introduce la función Disposición, una puntuación de recuperación de 0 a 10 que combina datos de sueño, constantes vitales y carga de entrenamiento. A diferencia de Garmin, Oura o Whoop, la métrica se ofrece sin suscripción adicional, lo que representa una jugada estratégica para competir con los servicios de suscripción de salud. La medición continua del pulso y la VFC nocturna permiten comparar la recuperación con la de los competidores, algo que hasta ahora solo estaba disponible en plataformas de pago.
El nuevo chip S11 garantiza que estas lecturas no comprometan la autonomía del reloj, que Apple sigue anunciando como 24 horas. La carga rápida también mejora: 15 minutos de carga proporcionan alrededor de 12 horas de uso. Sin embargo, en pruebas reales la duración varía entre 34 y 42 horas, y en un caso extremo cayó al 1 % tras 50 horas de uso continuo, lo que sugiere que factores como la temperatura y procesos en segundo plano influyen en el consumo.
En cuanto al diseño, Apple no introduce cambios visibles, pero sí refuerza el material con Ceramic Shield 2 en la versión de aluminio, que promete un 60 % más de resistencia a impactos. Los acabados de cerámica y bronce oscuro resultan atractivos para usuarios que buscan un toque premium, aunque algunos críticos consideran que el aspecto cerámico puede percibirse como menos sofisticado que el aluminio tradicional.
Las funcionalidades de audio inteligente, como Siri AI, Siri Recap y Live Rewind, no están disponibles en la Unión Europea y se lanzarán en beta solo en inglés más adelante del año. Por ello, la pregunta central para el mercado español es si el precio de 449 euros vale la pena sin esas mejoras de IA. La respuesta, según la mayoría de los analistas, es afirmativa gracias al sensor y a la función Disposición, que aportan valor sin costes adicionales.
Finalmente, el Series 12 sigue sin contar con GPS multibanda ni con una fase de espera previa que fije satélites antes de iniciar una actividad, limitando su precisión en entornos con poca cobertura. Para corredores urbanos el reloj funciona sin problemas, pero en montaña o zonas densamente arboladas se percibe la diferencia frente a modelos más avanzados como el Ultra 4. En resumen, el Apple Watch Series 12 es una actualización incremental que apuesta por la salud integral mediante hardware, manteniendo un precio competitivo en un contexto de alzas de precios en otros productos Apple.
Fuente: xataka