La visita del presidente ruso, Vladimir Putin, a la isla de Iturup en el Pacífico norte ha generado una gran molestia en Japón. La primera ministra, Sanae Takaichi, calificó la visita de ‘absolutamente inaceptable’ y afirmó que el acto ‘ha empeorado el sentimiento japonés hacia Rusia’.
Iturup es parte del archipiélago de las Kuriles, territorio que se mantiene en disputa entre Japón y Rusia desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La Unión Soviética ocupó las islas luego de la derrota japonesa y desplazó a más de 17.000 habitantes japoneses.
La disputa por las Kuriles sigue siendo el principal escollo por el que Moscú y Tokio no firmaron un tratado de paz después de la Segunda Guerra Mundial. Las islas Kuriles están localizadas entre Hokkaido, en el norte de Japón, y la península rusa de Kamchatka. Actualmente están controladas por Rusia, pero Japón reclama cuatro de las islas más meridionales.
Japón se unió a las potencias occidentales sancionando a Rusia luego de la invasión a Ucrania en 2022. La relación entre ambas naciones se ha mantenido fría desde entonces. La visita de Putin a la isla ha sido vista como una declaración de intenciones y ha generado críticas en Japón.
El ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, había señalado que las islas son ‘territorio intrínsecamente japonés, tanto histórica como jurídicamente según el derecho internacional’, y que el Gobierno de Japón protestaba enérgicamente por dicha visita. La tensión entre Japón y Rusia sigue siendo alta debido a la disputa por las Kuriles.
Fuente: Bbc