En la ciudad minera de Xuzhou, China, se ha encontrado una forma innovadora de reutilizar las minas de carbón abandonadas. En lugar de dejarlas en desuso, se ha decidido convertirlas en una fuente de refrigeración doméstica. El proyecto piloto ya funciona como aire acondicionado para 100 viviendas.
La mina de Woniushan, que se inunda por culpa de las aguas subterráneas y la infiltración de la lluvia, es el corazón de este sistema. El agua se mantiene de forma natural por debajo de los 20 °C y se extrae mediante bombeo para hacerla circular a través de un intercambiador de calor conectado al suelo radiante de las viviendas.
Zhang Tao, responsable del proyecto de investigación científica, explica que el sistema de suelo radiante utiliza el agua para calentar en invierno y enfriar en verano. El agua regresa a la mina sin consumo energético ni emisiones asociadas.
El proyecto se enmarca dentro del objetivo ‘doble carbono’ de China, que aspira a alcanzar su pico de emisiones en 2030 y la neutralidad para 2060. También da una segunda vida útil a minas agotadas y puede reducir los costes de calefacción y refrigeración.
Aunque el proyecto es prometedor, también tiene límites. No todas las ciudades pueden replicar este modelo de aire acondicionado comunitario, ya que requiere una infraestructura específica. Además, se trata de un proyecto piloto con solo un centenar de viviendas participantes, por lo que la escalabilidad es una incógnita.
Fuente: xataka