Un nuevo estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine ha determinado que el punto óptimo del entrenamiento de fuerza son dos horas a la semana. Este estudio, que evaluó a más de 147.000 participantes durante 30 años, encontró que realizar entre 90 y 119 minutos semanales de entrenamiento de fuerza puede tener beneficios drásticos para la salud.
El estudio también encontró que no hay una edad máxima para realizar entrenamiento de fuerza, siempre y cuando se adapten los ejercicios a la edad y condición física de cada persona. Además, se encontró que el beneficio del entrenamiento de fuerza se maximiza cuando se combina con actividad aeróbica.
Los investigadores encontraron que el entrenamiento de fuerza solo reduce la mortalidad total en un 21%, pero cuando se combina con ejercicio aeróbico, esta reducción llega a un 40%. Otro estudio publicado en 2022 encontró que cualquier cantidad de entrenamiento de fuerza se asocia con un 15% menos de mortalidad total, un 19% menos a nivel cardiovascular y un 14% menos por cáncer.
Aunque el estudio es considerado de máximo rigor, no es perfecto. Los datos sobre la actividad física fueron autoinformados por los participantes a través de cuestionarios, lo que puede ser un problema. Además, no se disponen de datos concretos sobre la intensidad precisa de los ejercicios ni la duración exacta de cada sesión de entrenamiento individual.
En resumen, el estudio encontró que el entrenamiento de fuerza es beneficioso para la salud, pero solo hasta cierto punto. Realizar más de 120 minutos semanales de entrenamiento de fuerza no parece tener beneficios adicionales para la salud.
Fuente: xataka