Muchos padres en España quieren ayudar a sus hijos con la entrada de un piso, pero no saben cómo hacerlo sin incurrir en problemas fiscales. Los expertos fiscales advierten que hay una forma de evitar estos problemas: el préstamo privado a tipo cero entre padres e hijos.
Esta opción permite a los padres ayudar a sus hijos sin que Hacienda lo considere una donación, siempre y cuando exista una obligación real de devolución y se establezcan unos plazos y condiciones concretas. Los expertos recomiendan documentar todo antes de mover un euro y establecer un contrato privado que especifique el importe, el tipo de interés, el plazo y la forma de pago.
Los padres deben decidir si el dinero será un préstamo o una donación. Si donan, entra en juego el impuesto de donaciones, con reglas distintas en cada comunidad autónoma. Por ejemplo, Extremadura permite ayudar a los hijos con hasta 200.000 euros para la compra de su vivienda habitual y cumpliendo una serie de requisitos muy concretos.
La donación de dinero no sale gratis. Aunque no genera IRPF para los padres, sí se declara en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones del hijo, incluso si el resultado de la liquidación es 0 euros gracias a las bonificaciones autonómicas. El impuesto hay que presentarlo, y muchos padres entregan grandes sumas sin pasar por notaría ni liquidar el impuesto, lo que puede generar problemas fiscales en el futuro.
Los expertos insisten en que estas ayudas deben quedar registradas en documento público o en contrato privado, según el caso, y notificarse a Hacienda antes de realizar cualquier transacción para que la donación quede bonificada. De esta forma, se puede evitar que ni padres ni hijos tengan que asumir una mayor carga fiscal o el pago de ningún impuesto por esa ayuda.
Fuente: Xataka