La Unión Europea ha implementado la Directiva 2024/1799, que busca promover la reparación de bienes y reducir la obsolescencia programada. A partir del 31 de julio, los fabricantes deberán proporcionar acceso a piezas de recambio, información sobre la reparación y herramientas de software necesarias para ejecutar la reparación. Los consumidores podrán reparar sus dispositivos fuera del período de garantía, siempre que el coste sea razonable. La directiva también establece que los fabricantes deberán prestar bienes de sustitución mientras dure la reparación o ofrecer bienes reacondicionados cuando la reparación sea imposible. El objetivo es reducir los 35 millones de toneladas de residuos anuales en Europa y promover la economía circular. Los países de la Unión Europea han tenido que adaptar la directiva a sus normas internas y preparar propuestas para su implementación. La directiva también crea un formulario que los reparadores deben facilitar de forma gratuita al consumidor para informar sobre la reparación y sus términos. La garantía se amplía un año adicional en caso de que se quiera reparar el dispositivo. La implementación de esta directiva busca fijar requisitos de reparabilidad en dispositivos como electrodomésticos, equipos electrónicos y ordenadores. Los consumidores deberán conocer sus derechos para hacer valer sus reclamos en caso de que algo falle en el dispositivo y no sea por un mal uso.
Fuente: xataka