En varios municipios de la Comunidad de Madrid se ha popularizado una singular competición que combina la tradición taurina con la lotería: la “Cagada del Manso”. La Asociación Taurina de Algete, bajo el lema “La Tradición Continúa”, dividió su plaza de toros en 1,500 casillas numeradas y puso a la venta papeletas de 3 euros. El reto consiste en predecir en qué casilla el toro manso, animal sin agresividad suficiente para una corrida, hará sus necesidades. El acierto otorga un premio de 1,000 euros, y si nadie gana en los 15 o 20 minutos previstos, se realiza un sorteo entre todos los participantes.
El formato se ha replicado en otras localidades como Illescas, Navalcarnero, Ciempozuelos y, más allá de la capital, en Torrejoncillo del Rey (Cuenca) y Recas. Cada pueblo adapta el número de casillas y el precio de la papeleta, pero el principio es el mismo: vender entradas, esperar la deposición del manso y premiar al que acierte. En algunos casos, como en Torrejoncillo del Rey, se venden hasta 700 papeletas a 5 euros y la rifa se repite dos veces al año, generando ingresos para la peña taurina local.
Los organizadores justifican la iniciativa como una forma sencilla y económica de recaudar fondos para actividades taurinas durante el resto del año. No se requiere infraestructura compleja: basta con rotular el ruedo, vender los boletos y anunciar el premio. La novedad ha atraído la atención de los medios y ha creado titulares, mientras que el público encuentra una forma lúdica de participar en las fiestas sin riesgo de lesiones.
Este auge coincide con la reciente aprobación de ayudas públicas de 3,000 euros a peñas taurinas por parte de la Comunidad de Madrid, subvenciones con requisitos menos estrictos que otras ayudas culturales. Sin embargo, la práctica también ha generado debate, pues la protección legal a los toros sigue siendo objeto de controversia y ha recibido más de 700,000 firmas en una campaña que pide su retirada.
A nivel estadístico, el Ministerio de Cultura reportó en 2023 un incremento del 3.4% en los festejos en plaza, con 435 corridas, 281 novilladas y 115 festejos de rejones. Aunque la audiencia se mantiene estable alrededor del 8% de la población, la percepción social muestra que el 78% de los españoles no se considera taurino, con mayor rechazo entre jóvenes y mujeres.
En resumen, la “Cagada del Manso” se ha convertido en una curiosa mezcla de tradición, juego y financiación, reflejando tanto la persistencia de la cultura taurina como la necesidad de nuevas fuentes de ingresos para sus organizadores.
Fuente: xataka