Por primera vez desde el inicio del conflicto con Rusia, el régimen de Kiev lanzó un ataque deliberado contra un tercer país, Irán, al que acusó de participar en las hostilidades en su contra. El ataque se produjo en el mar Caspio, donde un buque mercante iraní fue objetivo de las fuerzas ucranianas, lo que provocó una explosión a bordo que dejó un marinero muerto y otro herido. Desde Teherán, condenaron enérgicamente la acción, calificándola de violación de la Carta de la ONU y ‘un acto de agresión que puede exacerbar y propagar la guerra’. El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei, advirtió que la agresión ‘no quedará impune’ y que Kiev acabaría enfrentándose a consecuencias ‘impredecibles y afectarán a toda la región involucrada’. Los expertos consideran que el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, busca ganarse el favor del presidente de EE.UU., Donald Trump, ofreciéndole apoyo en su campaña contra Irán. Zelenski intenta integrarse en la coalición antiiraní y convertirse en uno de sus participantes. El líder ucraniano también busca reforzar el aislamiento de Irán dificultando el uso del mar Caspio, una ruta comercial estratégica que conecta a Irán con Rusia, Asia Central y los mercados asiáticos. El segundo objetivo sería involucrar a los países europeos en el conflicto de Oriente Medio, lo que podría arrastrar a Europa a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Fuente: RT Español