La Comisión Europea ha anunciado dos multas a Google por un total de 890 millones de euros por infringir el Reglamento de Mercados Digitales. Las multas se deben a la autopreferencia en Google Search y a bloquear a los desarrolladores de Google Play que quieran ofrecer alternativas de pago fuera de la tienda. La Comisión da a Google 60 días para corregir ambas prácticas. Si no lo hace, se expone a multas coercitivas de hasta el 5% de su facturación mundial diaria. La cifra de la multa es impresionante, pero es relativa si se considera que Alphabet facturó más de 350.000 millones de dólares en 2025. La DMA permite sanciones de hasta el 10% de la facturación global, lo que significa que la sanción podría haber llegado a los 35.000 millones. Google ha entregado propuestas sobre cómo aplicar los principios de la decisión a los resúmenes y el modo de IA. La Comisión ya no discute si Google es dominante, parte de que lo es. Kent Walker, presidente de Global Affairs de Google, ha reaccionado con dureza, diciendo que cumplir con la DMA obligará a la empresa a eliminar funciones de búsqueda en tiempo real y a desmantelar protecciones de seguridad en Google Play. La Comisión reconoce que Google ha hecho avances considerables durante la investigación, pero la multa castiga incumplimientos ya consumados. La negociación real es sobre lo que viene. Google acumula ya casi 10.000 millones de euros en multas europeas desde 2017. La diferencia con las sanciones antiguas es de método, ya que la DMA opera al revés, fijando reglas ex ante para los gatekeepers designados y sancionando el incumplimiento continuado. La Comisión da a Google 60 días para corregir ambas prácticas. La multa es un golpe para Google, pero la empresa seguirá trabajando para cumplir con las regulaciones. La próxima ronda no va sobre diez enlaces azules bajo una barra de búsqueda, sino sobre la forma en que Google opera en el mercado digital. La Comisión Europea seguirá vigilando a Google para asegurarse de que cumpla con las regulaciones. La multa es un recordatorio de que las empresas deben cumplir con las leyes y regulaciones para operar en el mercado digital. La Comisión Europea ha demostrado que está dispuesta a tomar medidas enérgicas para proteger a los consumidores y promover la competencia en el mercado digital. La multa a Google es un paso importante hacia la creación de un mercado digital más justo y competitivo. La Comisión Europea seguirá trabajando para asegurarse de que las empresas cumplan con las regulaciones y protejan a los consumidores. La multa a Google es un ejemplo de la importancia de la regulación en el mercado digital. La Comisión Europea ha demostrado que está dispuesta a tomar medidas enérgicas para proteger a los consumidores y promover la competencia en el mercado digital. La multa a Google es un paso importante hacia la creación de un mercado digital más justo y competitivo.
Fuente: xataka