Altos funcionarios israelíes aseguran que miembros de la Administración estadounidense próximos al vicepresidente J.D. Vance están tratando de impedir una reunión entre Benjamín Netanyahu y Donald Trump.
Según reporta el diario israelí Ynet, el entorno de Vance teme que el primer ministro de Israel aproveche un encuentro personal para presionar al presidente y empujarlo hacia una posición más dura frente a Irán. La supuesta maniobra no ha sido confirmada de forma independiente por la Casa Blanca ni por medios estadounidenses.
Netanyahu pretende viajar a Estados Unidos a finales de julio, coincidiendo con el funeral del senador Lindsey Graham, previsto para el día 27, pero no quiere desplazarse a Washington sin tener garantizada una entrevista con Trump. Según Ynet, la oficina de Netanyahu sigue intentando cerrar la reunión a través de los contactos de la Casa Blanca encargados de la relación con Israel. El diario añade que el mandatario no aplazó su viaje únicamente porque se retrasara el funeral del senador republicano: también influyó que Washington todavía no hubiera mostrado una disposición clara a recibirlo ni a garantizarle un encuentro con Trump.
La ausencia de una cita confirmada sí ha sido corroborada por fuentes estadounidenses. Dos funcionarios de la Casa Blanca explicaron a Axios que ningún encuentro había sido incorporado a la agenda presidencial, pese a que Netanyahu llevaba más de dos semanas intentando conseguirlo. La situación resulta especialmente significativa porque el líder israelí ha visitado el Despacho Oval seis veces desde el regreso de Trump al poder y sus anteriores reuniones se habían organizado en cuestión de horas o días.
El episodio se produce en medio de una creciente confrontación entre Vance y algunos sectores del Gobierno de Israel por la política estadounidense hacia Irán. El vicepresidente ha acusado públicamente a dirigentes israelíes de intentar modificar la opinión pública norteamericana para debilitar el acuerdo impulsado por Washington y prolongar la campaña militar. Semanas antes, ya había reprochado a ministros del Estado hebreo que cuestionaran la estrategia de Trump, recordándoles el respaldo diplomático, financiero y militar proporcionado por Estados Unidos.