Los camioneros de México iniciaron una movilización simultánea en 31 entidades, exigiendo al gobierno federal que revierta la reducción del subsidio fiscal a la industria del transporte y mejore la seguridad en las carreteras.
La protesta, organizada por la Confederación Nacional de Transportistas (CNT) y varios sindicatos regionales, tomó las principales avenidas de ciudades como Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara y Veracruz. Los manifestantes bloquearon intersecciones clave, izaron banderas con los lemas “Seguridad ya” y “No a la recorte fiscal” y demandaron una respuesta inmediata ante los crecientes ataques a sus unidades.
Según datos de la Secretaría de Seguridad Pública, los asaltos a camiones aumentaron un 27% en el último año, dejando a varios conductores sin vida y generando pérdidas multimillonarias para la cadena logística. Los transportistas argumentan que la falta de patrullaje y la escasa presencia de la Guardia Nacional en rutas estratégicas ha creado un clima de impunidad que afecta tanto a la economía nacional como a la seguridad de los usuarios.
En el plano económico, el gobierno redujo en 2023 el apoyo fiscal que consistía en deducciones y créditos especiales para la compra de combustibles y mantenimiento de flotas. La CNT asegura que esta medida, anunciada bajo la premisa de austeridad, ha encarecido los costos operativos en un 15% promedio, obligando a muchos transportistas a disminuir rutas o incluso cerrar sus negocios.
Durante la jornada, representantes del Ejecutivo, encabezados por el secretario de Comunicaciones y Transportes, se reunieron con los líderes de la protesta en la capital. El secretario prometió revisar el esquema de subsidios y reforzar la vigilancia en corredores críticos, pero no ofreció un cronograma concreto, lo que mantuvo la tensión entre ambas partes.
Los expertos en logística advierten que, de no resolverse la crisis, el país podría enfrentar escasez de productos básicos, incrementos en los precios al consumidor y una mayor informalidad en el sector. Asimismo, la falta de seguridad vial podría desincentivar la inversión extranjera en el transporte terrestre.
Mientras tanto, los camioneros continúan con su marcha, organizando concentraciones nocturnas y bloqueos parciales en rutas como la Carretera Federal 150 y la autopista México-Puebla, con la esperanza de que la presión social obligue al gobierno a atender sus demandas de manera urgente.
Fuente: Jornada