Satya Nadella, director ejecutivo de Microsoft, reveló en su carta anual que la compañía está destinando 190,000 millones de dólares a la inteligencia artificial (IA) en 2026, convirtiéndose en la primera gran empresa en estructurarse alrededor de “agentes de IA”. Esta decisión marca un cambio organizativo profundo: la empresa ya no ve la IA como una característica dentro de sus productos, sino como el eje central que define sus dos unidades principales: agentes de IA e infraestructura, y dispositivos de consumo.
El anuncio llega en un contexto donde las cuatro gigantes tecnológicas —Meta, Microsoft, Amazon y Google— lideran la carrera por el liderazgo en IA, invirtiendo sumas récord en investigación, hardware y servicios en la nube. Microsoft, con ingresos de 331.800 millones de dólares y un crecimiento del 18% en su año fiscal, busca diferenciarse al presentar sus resultados en dos segmentos claros, subrayando la importancia de los agentes de IA como motor de futuro.
Nadella explicó que la informática está pasando de “apps que manejamos” a “sistemas que trabajan para nosotros”, permitiendo a los usuarios delegar tareas macro y dirigir detalles micro. La carta muestra datos impresionantes: Azure supera los 100,000 millones de dólares en ingresos, Microsoft Cloud genera 214,400 millones, y Microsoft 365 Copilot supera los 30 millones de suscriptores pagos. GitHub Copilot, por su parte, cuenta con 50 millones de usuarios activos.
Uno de los elementos más innovadores es la arquitectura propuesta, que separa el “entorno de ejecución” (memoria, contexto y acciones) del modelo de IA propiamente dicho. Esta separación permite a las empresas reemplazar modelos sin perder el aprendizaje acumulado por los agentes, posicionando a Microsoft como una capa superior que integra tanto sus propios modelos como los de OpenAI, Anthropic y otros laboratorios de vanguardia.
Para reducir el costo de los tokens, Nadella anunció el chip propio Maia 300, que promete un 40% más de tokens por vatio frente a las GPU tradicionales. Aunque la compañía sigue colaborando con Nvidia, AMD e Intel, el nuevo silicio busca impulsar la flota interna y ofrecer a los clientes una alternativa más eficiente y económica.
En el segmento de dispositivos y consumo, Microsoft destaca sus 1.600 millones de dispositivos Windows activos mensuales como plataforma para ejecutar modelos de IA localmente. Si logra trasladar la potencia de la nube a los equipos de los usuarios, la IA podría volverse “ilimitada” para el consumidor, abriendo la puerta a una nueva generación de dispositivos centrados en agentes inteligentes.
Finalmente, la carta sustituye el término “IA” por “superinteligencia”, alineándose con la orden ejecutiva del pasado presidente de EE. UU. que insta a las agencias federales a adoptar esta nomenclatura. La estrategia de Microsoft refleja no solo una apuesta tecnológica, sino también un rebranding que busca posicionarse como líder global en la próxima era de la inteligencia artificial.
Fuente: Xataka