La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se reunió este lunes con los gobernadores de 24 entidades federativas para revisar los avances del programa IMSS‑Bienestar. La agenda incluyó la presentación de indicadores de cobertura, calidad de atención y gasto operativo, así como la discusión de retos pendientes en zonas rurales y marginadas. Cada gobernador expuso los resultados locales, resaltando tanto logros como dificultades que enfrenta el modelo de salud pública en sus estados. La reunión, organizada por la Secretaría de Salud, buscó alinear las estrategias estatales con los lineamientos federales del programa.
En los últimos dos años, el IMSS‑Bienestar ha ampliado su red de unidades médicas a más de 1,200 centros, según datos oficiales. La presidenta destacó que la inversión federal supera los 30 mil millones de pesos, lo que ha permitido dotar a las clínicas de equipamiento moderno y personal capacitado. Sin embargo, algunos gobernadores señalaron que la distribución de recursos aún es desigual, especialmente en regiones con alta incidencia de enfermedades crónicas.
Los gobernadores de Oaxaca, Chiapas y Guerrero, entre otros, subrayaron la necesidad de fortalecer la telemedicina y los programas de prevención. En Oaxaca, la directora del IMSS‑Bienestar local informó que la teleconsulta ha reducido en un 25 % la carga de pacientes en los hospitales de segundo nivel. En Chiapas, se enfatizó la urgencia de ampliar la cobertura de vacunas infantiles, mientras que en Guerrero se pidió mayor apoyo para la atención de salud mental.
Sheinbaum, por su parte, anunció la creación de un comité intergubernamental que supervisará mensualmente los indicadores de desempeño del programa. Este organismo contará con representantes de la Secretaría de Salud, la Oficina de la Presidencia y los gobiernos estatales. El objetivo es generar reportes transparentes y tomar decisiones basadas en datos, evitando retrasos en la ejecución de proyectos.
Los analistas políticos consideran que la reunión refleja la estrategia de la nueva administración para consolidar alianzas con los gobiernos subnacionales y demostrar avances en el sector salud, un tema crítico de la campaña electoral. Asimismo, la evaluación conjunta busca contrarrestar críticas de la oposición que cuestionan la efectividad del IMSS‑Bienestar en áreas vulnerables.
Al concluir el encuentro, los gobernadores se comprometieron a presentar planes de acción concretos antes de la próxima reunión trimestral. La presidenta reiteró su compromiso de garantizar servicios de salud dignos y accesibles para todos los mexicanos, subrayando que el éxito del programa depende de la colaboración estrecha entre la federación y los estados.
Fuente: Jornada