El juez de control Eliseo Sánchez Wong emitió este viernes 16 de octubre una sentencia de 20 años de prisión contra Gabriel “N”, acusado de violación equiparada agravada contra su propia hija, Dafne Zapata Quintos. El fallo, dictado en el Centro Integral de Justicia de Ciudad Mante, sella un proceso que inició en 2019 y que ha permanecido en la agenda mediática nacional. La condena se considera mínima según el magistrado, pero representa el cierre de una causa que conmocionó a la sociedad mexicana tras la trágica muerte de la adolescente en octubre de 2023.
Al salir de la audiencia, el acusado reiteró su inocencia y anunció que interpondrá un recurso de apelación para buscar la “inocencia absoluta”. Su defensa, encabezada por Alejandro Castellanos, explicó que primero se presentará el recurso de apelación y, de no prosperar, se acudirá al amparo como última instancia. “El juez no valoró adecuadamente las pruebas”, sostuvo el abogado, señalando que el proceso será revisado por un tribunal superior con mayor capacidad.
Por su parte, el abogado de la familia Quintos, Víctor Paz, se limitó a declarar: “Por fin se hizo justicia”. La sentencia llega exactamente tres meses después del fallecimiento de Dafne, quien murió mientras asistía a un curso de verano en la Academia Militarizada Doenitz, en Ciudad Madero. Su muerte, inicialmente catalogada como accidente, se reabrió tras las denuncias de abuso sexual contra su padre, generando una ola de protestas y demandas de protección a menores.
El caso ha puesto de relieve la problemática de la violencia sexual intrafamiliar en México y la necesidad de fortalecer los mecanismos de investigación y protección. Organizaciones de derechos humanos han exigido reformas legales que permitan una respuesta más rápida y eficaz ante denuncias de abuso dentro del hogar. Además, se ha pedido mayor capacitación a las autoridades judiciales para evitar errores en la valoración de pruebas, como los que señala la defensa del acusado.
A nivel nacional, la condena refuerza la percepción de que el sistema judicial puede actuar con firmeza frente a crímenes de esta naturaleza, aunque también revela la lentitud del proceso, que se extendió por siete años. La sociedad sigue atenta a los próximos recursos legales, pues cualquier revocación o reducción de la pena podría reavivar el debate sobre la impunidad y la protección de las víctimas.
Mientras tanto, la familia de Dafne busca cerrar un capítulo doloroso y enfocarse en la memoria de la joven, que se ha convertido en símbolo de la lucha contra la violencia de género y el abuso infantil en el país.
Fuente: Eluniversal