En medio de la escalada del conflicto en Oriente Próximo y la crisis energética global, el precio de la gasolina sigue subiendo, pero el verdadero beneficiado son las refinerías. Las grandes petroleras ya anunciaron ganancias superiores a 90,000 millones de dólares este verano, impulsadas por la guerra en Irán, pero la bonanza se extiende a los procesos de refino, que ahora reportan márgenes históricamente altos.
España se destaca en este panorama. Con ocho refinerías de gran capacidad, el país posee la tercera red de refino más importante de Europa y tradicionalmente aporta alrededor del 13% de la producción continental. En el último trimestre, esas plantas vivieron un momento dorado, cuadruplicando sus márgenes de refino. Según datos de El Economista, Repsol procesó 574,000 barriles equivalentes de petróleo entre julio y septiembre, lo que representa un aumento del 2.9% respecto al trimestre anterior y del 4.2% en términos interanuales.
El margen de refino de Repsol alcanzó los 36.2 dólares por barril en el tercer trimestre, frente a un precio medio del Brent de 97 dólares. Esa cifra supone un salto del 158% respecto al trimestre anterior, cuando el margen era de 14 dólares, y supera en cuatro veces los niveles registrados en 2025, cuando el margen apenas llegaba a 8.8 dólares. En 2022, durante la invasión rusa a Ucrania, el margen fue de 23.3 dólares con un Brent promedio de 113 dólares. Estos números son extraordinarios, considerando que en un mercado estable el margen típico oscila entre 3 y 7 dólares por barril.
El margen de refino se define como la diferencia entre el valor de los productos obtenidos y el costo del crudo, descontando los gastos operativos del proceso. No debe confundirse con el beneficio neto, pero sí sirve como indicador clave de la rentabilidad del negocio refinador.
Esta situación abre una ventana estratégica para España. Mientras otros países europeos han cerrado instalaciones, el continente ha perdido 35 refinerías desde 2009, equivalentes al 30% del número original y al 20% de la capacidad total de refino. La asociación FuelsEurope alerta que esta reducción aumenta la dependencia externa y debilita la seguridad del suministro energético.
Con sus ocho refinerías operando a plena capacidad, España mantiene una posición privilegiada en el mapa energético europeo. La combinación de márgenes récord y la escasez de capacidad en la región convierte al país en un actor crucial para garantizar la estabilidad del suministro de combustibles en Europa durante los próximos años.
Fuente: xataka