Graylark Technologies, la compañía detrás de la herramienta Raven (antes GeoSpy), ha lanzado una función que identifica la dirección exacta de una vivienda a partir de una sola imagen del interior. La novedad radica en que no se requieren datos de GPS ni metadatos; basta con que la foto muestre elementos distintivos como electrodomésticos, muebles o la distribución de la habitación. Según 404 Media, departamentos de policía de Los Ángeles y la Oficina del Sheriff de Miami‑Dade ya han adquirido acceso a este servicio, lo que abre un nuevo frente en investigaciones de trata y delitos de explotación.
El algoritmo de Raven analiza características visuales únicas y las compara con un extenso repositorio de imágenes de anuncios inmobiliarios y bases de datos públicas. Cuando encuentra coincidencias, devuelve la dirección probable del inmueble. En demostraciones presentadas por el CEO Daniel Heinen, la herramienta vinculó una foto de un lavadero a un anuncio de Airbnb en Charlotte, NC, y una imagen de un baño a un alquiler de Vrbo en Montecito, CA. En otro caso, una simple foto de una habitación permitió localizar una vivienda en San Francisco, con resultados que coincidían con imágenes de Zillow, lo que sugiere que la IA se alimenta de esos portales.
Heinen defiende la utilidad de la tecnología como una “pista de ubicación” para investigadores que buscan víctimas de trata. En LinkedIn explicó que una habitación sin identificar puede convertirse en la clave para rastrear a los responsables y proteger a las personas vulnerables. La empresa asegura que la intención original no era crear un rastreador de interiores; el descubrimiento surgió durante pruebas de versiones anteriores del modelo, cuando una foto de un baño fue ubicada automáticamente en San Francisco.
Sin embargo, Raven no es omnipotente. Los resultados dependen de la disponibilidad de imágenes del inmueble en bases de datos accesibles y de modelos entrenados para áreas específicas. 404 Media reveló que el sheriff de Miami‑Dade utiliza un modelo personalizado para su condado, lo que limita la precisión fuera de esas zonas. Además, la herramienta solo funciona cuando la propiedad aparece en listados de Airbnb, Vrbo, Zillow u otros sitios que permiten el scraping de imágenes, práctica que algunas plataformas prohíben explícitamente.
Airbnb y Zillow han manifestado su preocupación. Airbnb afirma que elimina metadatos de ubicación y prohíbe la extracción masiva de datos, mientras que Zillow indica que cualquier violación de sus términos puede derivar en acciones legales. Ambas compañías no mantienen relación con Graylark y están revisando la situación para proteger la privacidad de sus usuarios.
En un pasado controvertido, GeoSpy estuvo disponible para el público general, lo que facilitó su uso indebido, incluso para acosar a mujeres. Tras la presión de investigadores, Graylark restringió el acceso a agencias gubernamentales y clientes corporativos, intentando evitar abusos mientras continúa perfeccionando la herramienta para fines de seguridad pública.
Fuente: Xataka