La actriz estadounidense Selma Blair, de 54 años, fue acusada este domingo de agresión después de un presunto altercado con varios asistentes de vuelo en un avión de Delta Air Lines con ruta Los Ángeles‑Nueva York. Según informó la Autoridad Portuaria de Nueva York, la tripulación respondió a una llamada que describía a un “pasajero físicamente agresivo” y dos auxiliares resultaron heridas, una de ellas trasladada al hospital. El FBI abrió una investigación y emitió una citación contra Blair por un cargo de agresión dentro de la jurisdicción marítima y territorial de EE. UU.
El incidente ocurrió a bordo del vuelo que partió del Aeropuerto Internacional Los Ángeles (LAX) y aterrizó en el John F. Kennedy (JFK). Testigos afirman que la actriz habría atacado a las azafatas, mientras que la propia compañía aérea señaló que el piloto solicitó asistencia médica por una “nariz sangrante y marcas de mordeduras” en la actriz. Delta confirmó que el vuelo llegó a su destino sin mayores retrasos y que la policía intervino apenas el avión tocó tierra.
El representante de Blair declaró a la BBC que la actriz había sufrido una emergencia médica que desencadenó su comportamiento. “Al aterrizar recibió atención médica inmediata y actualmente se encuentra estable”, agregó el portavoz. La actriz, que ha luchado públicamente contra la esclerosis múltiple desde su diagnóstico en 2018, había anunciado en 2021 que la enfermedad estaba en remisión, pero sigue bajo tratamiento constante.
Este no es el primer episodio polémico de Blair en aviones. En 2016, la actriz fue contenida por dos enfermeras después de mezclar accidentalmente su medicación con alcohol, lo que provocó un desmayo y comportamientos inapropiados. En aquel entonces emitió una disculpa pública, reconociendo que había cometido un “gran error” y que estaba “profundamente avergonzada”.
Las autoridades de Brooklyn, Nueva York, aún no han fijado fecha para la audiencia en el tribunal de infracciones leves donde Blair deberá responder al cargo de agresión. Mientras tanto, Delta reiteró su política de cero tolerancia a conductas violentas, enfatizando que la seguridad de pasajeros y tripulación es su prioridad.
El caso plantea preguntas sobre el manejo de emergencias médicas en vuelos comerciales y la responsabilidad de las aerolíneas al atender a pasajeros con condiciones de salud crónicas. Expertos en aviación señalan que la capacitación del personal de cabina para identificar y reaccionar ante crisis médicas es crucial para evitar escaladas que pongan en riesgo a la tripulación y a otros viajeros.
Fuente: Bbc