La consejera del Instituto Nacional Electoral (INE), Frida González Puga, informó este lunes en la sesión del Consejo General que ha sido objeto de amenazas graves dirigidas a su integridad y a la de sus familiares. Según sus declaraciones, los mensajes intimidatorios llegaron en los últimos días y hacen referencia a su reciente iniciativa sobre la contabilización de las llamadas “boletas planchadas”. González Puga enfatizó que no puede normalizar una situación que atenta contra la libertad de expresión y el ejercicio de sus funciones como consejera independiente. La denuncia se realizó en medio de un intenso debate interno sobre la autonomía de los órganos del INE y la presión que pueden ejercer grupos externos.
En sesiones anteriores, la consejera había advertido sobre la necesidad de proteger la independencia de las consejerías y evitar que presiones externas condicionen sus votos. La propuesta de contar las boletas planchadas como votos válidos había generado controversia dentro del propio organismo y fue revocada por la Sala Superior del Tribunal Electoral. A pesar de la anulación, González Puga sostuvo que el tema sigue siendo relevante para garantizar la transparencia y la igualdad del proceso electoral.
Durante la reunión del 18 de agosto, los consejeros acordaron que las decisiones deben basarse estrictamente en la Constitución, la ley y los elementos probatorios de cada expediente, sin temor a represalias personales o políticas. La presidenta del Consejo General, Claudia Sheinbaum, reiteró el compromiso del INE de actuar con imparcialidad y pidió a las autoridades competentes investigar los hechos denunciados por la consejera. Asimismo, se subrayó la importancia de preservar la seguridad de los servidores públicos que enfrentan riesgos por ejercer sus funciones.
Frida González Puga explicó que los mensajes recibidos incluían amenazas de violencia física y de daño a sus seres queridos, lo que la llevó a solicitar protección inmediata. La autoridad electoral informó que se activarán los protocolos de seguridad correspondientes y que se remitirá la denuncia a la Fiscalía General de la República para que se investigue el origen de los mensajes. La consejera también pidió a la sociedad civil que rechace cualquier forma de intimidación contra los funcionarios electorales.
El caso se inserta en un contexto nacional donde la polarización política ha aumentado y los ataques a funcionarios públicos se han vuelto más frecuentes. Organizaciones de derechos humanos y observadores internacionales han manifestado su preocupación por la seguridad de los integrantes del INE, recordando que su labor es fundamental para la democracia mexicana. La denuncia de González Puga podría servir de alerta para fortalecer los mecanismos de protección y garantizar un entorno libre de coacción.
Mientras tanto, el INE continúa trabajando en la organización de las próximas elecciones, con la mirada puesta en asegurar procesos transparentes y seguros. La consejera González Puga concluyó su intervención reiterando que la violencia no debe ser parte del debate electoral y que el instituto seguirá defendiendo la legalidad y la confianza ciudadana.
Fuente: Eluniversal