La Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitó este martes a las autoridades rusas información detallada sobre la muerte de una trabajadora de un laboratorio de patógenos peligrosos en Irkutsk, Siberia, ocurrida el 2 de octubre. El caso, que podría tratarse de peste neumónica, activó el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), que obliga a los países a notificar a la OMS cualquier evento que pueda representar un riesgo para la salud pública en un plazo de 24 horas. Hasta el momento, la OMS no ha recibido la notificación oficial requerida, según indicó el portavoz Christian Lindmeier en una rueda de prensa.
El organismo internacional explicó que el 3 de octubre, tras detectar el incidente mediante su sistema interno de vigilancia, contactó a Moscú bajo los parámetros del RSI y ha mantenido comunicación constante desde entonces. Además, entre el 3 y el 5 de octubre, la OMS incorporó a su equipo a expertos de la oficina regional en Copenhague y de la sede central en Ginebra, entre ellos especialistas en agentes patógenos de alto riesgo, para dar seguimiento al caso y evaluar su gravedad.
A pesar de la naturaleza potencialmente grave de la peste neumónica, la OMS calificó el riesgo sanitario para Europa como “muy bajo”. En contraste, la agencia elevó la valoración a “entre moderado y bajo” para la región de Irkutsk, donde se confirmó el fallecimiento. Esta diferencia refleja la limitada transmisión local detectada y la ausencia de indicios de propagación internacional.
El Gobierno de Estados Unidos emitió el 4 de octubre una alerta sanitaria ante la posible peste pulmonar, lo que generó una respuesta del Kremlin que pidió calma y que la población se basara únicamente en la información del Servicio Ruso de Defensa del Consumidor. Este organismo describió la causa de la muerte como una “neumonía de etiología no establecida”, sin confirmar la presencia del bacilo Yersinia pestis.
Medios rusos informaron que varios hospitales de Irkutsk, incluido un centro pediátrico, fueron puestos en cuarentena como medida preventiva ante la sospecha de peste pulmonar. Sin embargo, la OMS no confirmó oficialmente la existencia de una cuarentena a gran escala, limitándose a monitorear la situación y a ofrecer recomendaciones técnicas a las autoridades locales.
El caso subraya la importancia de la vigilancia epidemiológica y la cooperación internacional en la detección temprana de enfermedades emergentes. La OMS continuará presionando a Rusia para que proporcione la información requerida y mantendrá a la comunidad global informada sobre cualquier evolución que pueda alterar la evaluación de riesgo.
Mientras tanto, expertos recomiendan a la población evitar el contacto con animales salvajes y seguir las indicaciones de salud pública local. La situación sigue bajo observación y cualquier cambio significativo será comunicado de inmediato por la OMS y las autoridades sanitarias pertinentes.
Fuente: Dw