Un estudio conjunto de la Universidad Northeastern y Consumer Reports reveló que la mayoría de los vehículos nuevos envían información a terceros sin que el conductor lo sepa. Los investigadores analizaron el tráfico de red de 21 automóviles y de 30 aplicaciones de infoentretenimiento, descubriendo que 19 de los 21 autos contactaron al menos a una empresa externa, y más de la mitad remitieron datos a dominios de publicidad, seguimiento o analítica.
Para aislar el flujo de datos, los autos fueron colocados dentro de una jaula de Faraday que bloquea señales inalámbricas. La mayoría de los vehículos eran eléctricos, lo que evitó la emisión de gases en el recinto cerrado. Entre los modelos analizados estaban el Cadillac Lyriq, Chevrolet Blazer, Lucid Air, Tesla Model 3 y el futurista Tesla Cybertruck, que fueron los que más dominios externos alcanzaron. El Model 3, por ejemplo, contactó a 34 dominios diferentes, mientras que modelos como el Nissan Ariya, Range Rover, Mercedes EQS y Buick Envista no enviaron datos a terceros.
Los destinos de la información incluyen gigantes tecnológicos como Amazon, Google, Meta, Microsoft, Pinterest, Snap y Yahoo. En muchos casos, las mismas empresas que proveen el software del vehículo, como Android Automotive de Google, también gestionan plataformas publicitarias que rastrean al conductor. David Choffnes, líder del proyecto, señaló que la elección del sistema operativo influye directamente en la cantidad de datos que llegan a terceros.
Las aplicaciones de los fabricantes resultaron ser aún más intrusivas: 28 de 30 enviaron datos a al menos una empresa externa, y siete compartieron información personal como el nombre del propietario, número de bastidor (VIN) o ubicación exacta. Algunas apps de GM, HondaLink, MyNissan y Lincoln combinaron el VIN con correos electrónicos o direcciones, lo que permite a los data brokers crear perfiles detallados que pueden ser vendidos a bancos, aseguradoras y minoristas.
Frente a los hallazgos, los fabricantes respondieron con defensas y promesas de limitar el uso de los datos, aunque varios admitieron que la responsabilidad recae en el consumidor al leer los términos de servicio. Honda fue la excepción, solicitando a su proveedor Amplitude la eliminación de los datos de ubicación recopilados.
El estudio advierte que, aunque algunos usuarios pueden desactivar funciones de recopilación, hacerlo suele desactivar también servicios esenciales del vehículo. Tesla, por ejemplo, advierte que rechazar el intercambio de datos puede provocar una funcionalidad reducida o incluso la inoperatividad del coche. Los investigadores piden mayor transparencia y un consentimiento explícito previo, ya que, por ahora, conducir un coche moderno sin ceder datos parece una opción limitada.
Fuente: xataka