El desierto de Tabernas, en Almería, se ha convertido en el escenario de la última fase de pruebas del rover Rosalind Franklin, protagonista de la misión ExoMars 2028. Durante nueve días, un equipo de quince científicos y técnicos ha simulado en terreno las operaciones que el robot realizará en Marte, usando un prototipo llamado Charlie. La zona fue elegida por su similitud geológica con la superficie marciana, donde se encontró la jarosita, mineral que solo se forma en ambientes acuosos y que también fue detectado por el rover Opportunity en 2004.\n\nLos convoyes que llegaron al desierto no llevaban equipos de filmación, sino instrumentos científicos y carpas de trabajo, mientras los bares y gasolineras locales se acostumbraban al constante ir y venir de los especialistas.
Cada jornada concluía con el envío de imágenes y datos al Centro de Control de Operaciones del Rover (ROCC) en Turín, Italia, donde los ingenieros analizaban la información con filtros geológicos y espectrómetros de alta resolución. Con base en ese análisis, definían el plan de acción del día siguiente, que Charlie ejecutaba de forma autónoma bajo supervisión remota.\n\nVincent Schaeffer, portavoz de Airbus Defence and Space y jefe de las pruebas en Tabernas, explicó que la comunicación entre Almería y Turín se volvió fluida tras la primera semana: “Recibimos los planes, los cargamos en el robot, pulsamos play y todo funciona”. Aunque Charlie no lleva la perforadora que llevará el rover real, sí incorpora versiones de cámara PanCam, la cámara de alta precisión CLUPI y el georadar WISDOM, que permiten estudiar el entorno y trazar rutas antes de cualquier excavación.\n\nRosalind Franklin contará con una broca capaz de perforar hasta dos metros, extrayendo cilindros de muestra que serán triturados y analizados por tres instrumentos: Micromega, RLS (espectrómetro Raman español) y MOMA, diseñados para detectar materia orgánica y posibles biomarcadores.
La profundidad de la perforación es clave, pues la radiación cósmica destruye los compuestos orgánicos en la superficie marciana, y sólo bajo tierra pueden preservarse indicios de vida pasada.\n\nLa misión ExoMars es un esfuerzo internacional que reúne a la ESA, Airbus, universidades y agencias de varios países, incluida la NASA, que se incorporó tras la ruptura con Roscosmos. La colaboración permite combinar datos de rovers operativos como Perseverance y Curiosity, y de misiones orbitales que ya han identificado zonas ricas en minerales hidratados. Según Benoît Pouffary, ingeniero jefe de la ESA, “Tabernas podría ser el mejor lugar del mundo para simular lo que el rover enfrentará en Marte”.\n\nCon la simulación concluida, los científicos afirman que los protocolos están afinados y que la misión tiene una alta probabilidad de éxito, aunque el objetivo nominal es de 90 soles marcianos.
Si todo marcha según lo previsto, el 2028 veremos a Rosalind Franklin perforar el subsuelo rojo, buscando las respuestas que la humanidad lleva décadas persiguiendo.
Fuente: xataka