Aliko Dangote, el empresario nigeriano más rico de África, ha iniciado la oferta pública de venta (OPV) más grande del continente al listar su refinería de petróleo en la Bolsa de Valores de Nigeria. La operación, bautizada por el propio magnate como la “OPV del pueblo”, pone a disposición del público 4.100 millones de acciones, lo que podría generar 2.15 billones de nairas (aproximadamente 1.600 millones de dólares) para ampliar una instalación capaz de procesar 700,000 barriles diarios.
El día inaugural la demanda superó la capacidad de los sistemas de registro, colapsando las aplicaciones de inversión y evidenciando el entusiasmo de los nigerianos por poseer una parte de lo que muchos consideran un activo nacional. Analistas como Jamil Ubah describen este entusiasmo como sin precedentes, aunque advierten que los precios de las acciones pueden fluctuar. El economista Abdulrazak Ibrahim Fagge recomendó a los inversores que solo destinen recursos que puedan prescindir durante los próximos tres a cinco años.
A sus 69 años, Dangote encabeza la lista de multimillonarios de Forbes con una fortuna que supera los 51,500 millones de dólares. Su conglomerado, que incluye a Dangote Cement, el mayor productor de cemento de África, y la recién inaugurada refinería, representa alrededor de un tercio del valor total de las empresas que cotizan en la bolsa nigeriana. Desde sus inicios, vendiendo dulces al por mayor en la escuela, hasta obtener un préstamo de 500,000 nairas para iniciar su negocio de materias primas, Dangote ha construido un imperio basado en la sustitución de importaciones.
La estrategia de sustitución busca producir localmente bienes que Nigeria antes importaba, reduciendo la dependencia de insumos extranjeros y los subsidios gubernamentales. La refinería ya cubre más del 70% del consumo energético del país, y Dangote planea duplicar su capacidad, lo que, según él, impulsará la autosuficiencia económica de África occidental. Sin embargo, críticos como Oxfam alertan sobre un posible monopolio en sectores clave como el cemento y el petróleo, argumentando que la concentración de poder puede elevar precios e incrementar la inflación.
A pesar de las polémicas, la oferta ha atraído a pequeños inversionistas, como Isah Salisu, quien destinó 50,000 nairas de sus ahorros con la esperanza de ver crecer su capital. Otros, más cautelosos, recuerdan que la volatilidad del mercado puede traducirse en pérdidas, por lo que recomiendan diversificar y no comprometer fondos esenciales.
En resumen, la OPV de Dangote representa una apuesta audaz para democratizar la riqueza y fortalecer la industria nigeriana, pero también plantea interrogantes sobre la concentración de poder económico y sus efectos a largo plazo en la población. El futuro de la refinería y su impacto en la economía africana dependerá tanto del desempeño del mercado como de las políticas regulatorias que se implementen.
Fuente: Bbc