Tras 35 años de sequía, el conjunto español de gimnasia rítmica rompió el hechizo en Frankfurt y se alzó con el título mundial en agosto. El oro, que no se lograba desde 1991, garantiza también la clasificación directa a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y cierra una temporada en la que el equipo conquistó oros en los Europeos de 2025 y 2026. Sin embargo, el éxito deportivo ha despertado una polémica sobre la retribución que el Estado otorga a sus campeonas.
En el programa “La Revuelta”, la capitana Inés Bergua respondió a la pregunta del humorista David Broncano sobre el dinero que perciben las gimnastas: “Nos da para comprarnos un coche cada una”. La respuesta, sin cifras exactas, dejó en evidencia que la beca pública que recibirán el próximo año es percibida como insuficiente para un logro de tal magnitud. Bergua subrayó que, a diferencia de otros deportistas, las gimnastas ganan “muchísimo menos que cualquier otro campeón del mundo”.
El reclamo no es nuevo. Almudena Cid, cuatro veces olímpica, ya había denunciado en 2023 que su beca, aunque la consideraba una de las ocho mejores del mundo, rondaba los 18,000 euros anuales, cifra muy por debajo de la de otros atletas de élite. En el caso actual, expertos estiman que la suma total que percibirán las seis gimnastas —incluyendo la Beca Team España‑ADO, bonificaciones por medalla de oro y premios por aparatos— asciende a alrededor de 59,500 euros por atleta, más del triple del Salario Mínimo Interprofesional pero, según ellas, todavía lejos de la realidad del entrenamiento intensivo que implica entre siete y ocho horas diarias.
El debate se intensifica al compararse con otras disciplinas. Alejandro Blanco, presidente del COE, ha señalado que la relación resultados‑inversión de España está por encima de la media cuando se comparan los medalleros con el gasto público. No obstante, la brecha salarial entre una gimnasta y un futbolista de primera sigue siendo enorme, lo que alimenta la percepción de falta de reconocimiento.
Las gimnastas también remiten a la escasez de recursos durante los torneos: fisioterapeutas y médicos solo están presentes en competiciones de mayor relevancia. Esta carencia, sumada a la corta vida competitiva de la disciplina—la mayoría se retira antes de los 30 años—, hace que la cuestión de la remuneración sea crucial para retener talento.
La polémica ha trascendido el programa y circula en redes bajo el hashtag #ReclamoGimnasia, impulsando un llamado a la Federación Española de Gimnasia y al Ministerio de Cultura y Deporte para revisar y elevar las becas. Mientras tanto, las campeonas siguen entrenando con la esperanza de que su oro sirva de argumento para una inversión más justa y sostenible en el futuro del deporte español.
https://x.com/LaRevuelta_TVE/status/2100330634711363783
https://x.com/Rincon_Deporte/status/2100639783168987497
Fuente: xataka