Natalia Campos, coordinadora de Sociedad del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), señaló que los resultados de México en la prueba PISA 2025 representan un “dato de alerta”. Según el informe, el 41.8% de los adolescentes de 15 años quedó por debajo del nivel básico en matemáticas, lectura y ciencias, situando al país en el penúltimo lugar entre los miembros de la OCDE en comprensión lectora y ciencias. Estas cifras sugieren que la mayoría de los estudiantes no está adquiriendo las competencias esenciales para su desarrollo académico y profesional.
La experta explicó que la caída en el desempeño de matemáticas y ciencias tendrá repercusiones negativas tanto en la vida escolar como en la adulta de los jóvenes. Quienes logran mejores resultados en estas áreas durante la educación media tienden a mantener ese ritmo en la educación superior, lo que se traduce en mayores oportunidades laborales y salarios más altos. Además, el dominio de la lectura es crucial para la participación cívica y el ejercicio de la ciudadanía.
Campos advirtió que la tendencia a la baja no es un fenómeno aislado, sino parte de “macrotendencias” globales que afectan a los sistemas educativos. El uso masivo de dispositivos digitales, la incorporación de la inteligencia artificial y los cambios en los métodos de aprendizaje están modificando la forma en que los estudiantes procesan la información, a menudo en detrimento de habilidades básicas. Estas dinámicas requieren una respuesta coordinada de políticas públicas y actores educativos.
Frente a este escenario, la experta propuso abrir un debate amplio sobre los resultados y generar un diálogo entre autoridades, docentes, padres y estudiantes. Destacó la necesidad de elevar la calidad docente, exigiendo una mejor formación a los maestros, pues su impacto en la sociedad es determinante. Asimismo, abogó por una mayor digitalización de los procesos de enseñanza, siempre acompañada de una capacitación adecuada para evitar que la tecnología se convierta en un obstáculo.
“Cuando se valora la educación desde la política pública, se traduce en presupuestos más robustos y en recursos que realmente mejoran la calidad de la enseñanza”, afirmó Campos. En su visión, la combinación de docentes mejor preparados y herramientas digitales bien implementadas puede revertir la tendencia negativa y posicionar a México en un lugar más competitivo dentro de la OCDE.
El llamado de IMCO invita a reflexionar sobre la urgencia de fortalecer la educación básica, pues el futuro laboral y la cohesión social dependen de la capacidad de los jóvenes para manejar conceptos matemáticos, científicos y de lectura. Sin acciones concretas, el país corre el riesgo de perpetuar la desigualdad y la informalidad en el mercado laboral, afectando a generaciones enteras.
Fuente: Eluniversal