La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró este lunes que la Unión Europea considerará a Groenlandia un aliado estratégico y un miembro valioso de su “gran familia europea”. La frase se pronunció durante una rueda de prensa en la isla autónoma danesa, en medio de las reiteradas declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump sobre la posible adquisición del territorio ártico.
Von der Leyen subrayó que Europa se muestra “firme y unida” con Groenlandia, que está bajo “una enorme presión” de Washington. La líder europea respondió a la pregunta de un periodista acerca de la preocupación por la reacción de Trump frente al paquete de cooperación de 200 millones de euros (aproximadamente 232 millones de dólares) que Bruselas destinará a la isla para proyectos de investigación, infraestructura y seguridad.
Por su parte, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, agradeció el apoyo de los socios europeos y mundiales, calificándolo de “gran apoyo” frente a las amenazas estadounidenses. Frederiksen señaló dos hitos: el fortalecimiento de la asociación entre la UE y Groenlandia, y la cooperación en seguridad. Aunque Dinamarca desea trabajar más estrechamente con Estados Unidos en defensa, también busca profundizar la colaboración con sus aliados europeos, especialmente en la región ártica.
El contexto geopolítico se complica desde que Trump volvió al poder. Las relaciones EE.UU.-Europa se han deteriorado; la administración estadounidense ha criticado a las Fuerzas Armadas europeas y ha exigido mayores gastos de defensa a los países de la OTAN. Las declaraciones de Trump sobre la posible toma de Groenlandia han encendido alarmas en Bruselas y en los gobiernos escandinavos, que temen una expansión de la influencia estadounidense en el Ártico.
Además, la tensión se ha intensificado por la guerra de EE.UU. contra Irán, donde varios estados europeos se han negado a participar directamente y han limitado el uso de bases militares europeas para ataques iraníes. El Pentágono, por su parte, ha considerado reducir su contingente militar en Europa, generando inquietud en los aliados de la OTAN, particularmente en Europa del Este, que temen una disminución del compromiso estadounidense.
Ante este escenario, la UE busca consolidar su presencia en el Ártico mediante inversiones y acuerdos de seguridad con Groenlandia, reforzando la cooperación científica y la vigilancia marítima. La estrategia europea pretende equilibrar la presión estadounidense, proteger los recursos naturales del norte y asegurar una posición geopolítica estable en una zona cada vez más estratégica por el cambio climático y la apertura de nuevas rutas marítimas.
Fuente: RT Español