El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que uno de los detenidos en el multihomicidio ocurrido en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, era socio del fallecido tecladista de la banda Camilo Séptimo, Jonathan Meléndez. En una operación conjunta entre autoridades mexiquenses y capitalinas, fueron capturados Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, señalados como probables autores del homicidio de cuatro personas, entre ellas la esposa embarazada del músico y su hija de tres años.
Según explicó Harfuch, la investigación reveló que el detenido utilizó la relación de confianza que mantenía con la víctima para ingresar al domicilio ubicado en la torre residencial del fraccionamiento Grand Viure, zona conocida como “Zona Esmeralda”. La detención se realizó en menos de doce horas después de que la Fiscalía del Estado de México identificara a los sospechosos y coordinara su captura.
El 1 de septiembre, a las 23:50 horas, la policía municipal de Atizapán informó del hallazgo de cuatro cadáveres y de una menor de seis años con vida, sin signos de violencia. Las víctimas fueron encontradas maniatadas; dos presentaron impactos de arma de fuego en la cabeza, otra sufrió una herida en la espalda y la menor recibió un disparo en la zona cefálica. Además, se halló a la mascota familiar, un perro, también atado.
Entre los fallecidos se encontraban Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista y productor de Camilo Séptimo; su esposa de 35 años, con cuatro meses de embarazo; su hija de tres años; y una mujer de 21 años. La magnitud del crimen ha conmocionado a la comunidad artística y a la ciudadanía, que exige justicia y mayor seguridad en zonas residenciales de la zona metropolitana.
Las autoridades subrayaron que el caso muestra la eficacia de la coordinación entre la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y la Secretaría de Seguridad Ciudadana, que logró detener a los presuntos responsables en tiempo récord. Ambos sospechosos serán puestos a disposición de la justicia para enfrentar cargos de homicidio calificado, homicidio familiar y otros delitos relacionados.
El caso sigue bajo investigación para esclarecer los motivos que desencadenaron el ataque y determinar si existen vínculos con otros delitos organizados. Mientras tanto, la familia de las víctimas y la comunidad artística piden que se refuercen los protocolos de seguridad y se garantice una respuesta rápida ante actos de violencia extrema.
Fuente: Eluniversal